Me duelen todos los dientes a la vez: ¿qué me pasa?

Me duelen todos los dientes a la vez — especialista ATM Quito

¿Te duelen todos los dientes al mismo tiempo y no tienes idea de por qué? No uno. No dos. Todos — o por lo menos muchos a la vez, de los dos lados, arriba y abajo. Como si toda la boca estuviera inflamada. Como si te hubieran golpeado la cara entera.

Si estás buscando esto, probablemente ya pasaste por un dentista. Te sacaron radiografías. Te revisaron diente por diente. Y no te encontraron nada. No hay caries. No hay infecciones. No hay fracturas. Los dientes están sanos. Pero duelen.

Y ahí es donde empiezas a dudar. ¿Será que el dentista se le pasó algo? ¿Será que necesitas otro examen? ¿Será que te estás imaginando las cosas?

No te estás imaginando nada. El dolor es real. Y hay una explicación que probablemente nadie te ha dado todavía.

Lo que pasa si esperas a que "se pase"

Voy a ser directo. Un dolor que afecta todos los dientes no es algo que el cuerpo resuelva solo. Lo que sí pasa es que te vas acostumbrando. Empiezas a comer solo cosas blandas. Evitas las temperaturas extremas. Te adaptas. Pero adaptar tu vida alrededor del dolor no es una solución — es una rendición.

Mientras te acostumbras, la causa sigue activa. Si el origen está en la mandíbula — que es lo que veo en la mayoría de estos casos — los músculos se siguen tensando, la articulación se sigue sobrecargando, y el dolor que hoy es intermitente puede volverse constante. Los músculos que llevan meses agarrotados empiezan a generar dolor de cabeza, dolor de oído, dolor de cuello. Lo que empezó como "me duelen los dientes" se convierte en un cuadro que afecta toda la cara.

Tratarlo a tiempo lleva semanas. Tratarlo después de un año lleva meses.

Por qué te pueden doler todos los dientes sin que ninguno tenga nada

Este es el punto que cambia todo cuando lo entiendes.

Los dientes no funcionan solos. Están sostenidos por la mandíbula. La mandíbula se mueve gracias a músculos. Esos músculos están controlados por un nervio — el trigémino — que tiene tres ramas y cubre toda la cara: los dientes de arriba, los dientes de abajo, la mandíbula, las sienes, la frente.

Cuando los músculos de la mandíbula se tensan de forma crónica — por apretar los dientes, por estrés, por un problema en la articulación — pueden enviar señales de dolor a lo largo de todo ese nervio. Y como el nervio llega a todos los dientes, el dolor se siente en todos los dientes.

Tu cerebro recibe la señal de un músculo tenso y la interpreta como dolor dental. Pero no viene de los dientes. Viene de los músculos que los rodean. El dolor se siente en un lugar pero el problema está en otro — algo que en medicina se explica como dolor referido.

El músculo principal de la mandíbula

El músculo más grande y fuerte de la masticación se ubica a los lados de la quijada. Puedes sentirlo si aprietas los dientes y tocas la zona del ángulo de la mandíbula — se pone duro. Cuando ese músculo lleva semanas o meses tenso, puede generar dolor que se siente en las muelas de abajo de ambos lados. Varios dientes a la vez. No uno específico.

Los músculos de las sienes

Los músculos que están a los lados de la cabeza — los que se tensan cuando aprietas la mandíbula — llegan hasta la zona de los ojos y los dientes superiores. Cuando están crónicamente tensos, pueden generar dolor que se siente en los dientes de arriba, en la zona de las sienes, y dolor de cabeza. He escrito sobre esa conexión entre dolor de cabeza y mandíbula en otro artículo.

Los músculos profundos de la mandíbula

Hay músculos que no puedes tocar desde afuera — están dentro de la boca, detrás de la mandíbula. Cuando esos músculos se tensan, el dolor que generan puede sentirse en las muelas del fondo, en el oído, en la garganta. Y como son profundos, ni tú ni un dentista general van a sospechar de ellos a menos que se haga un examen específico.

La articulación de la mandíbula

La articulación temporomandibular — la ATM — también puede generar dolor que se refiere a los dientes. Cuando la articulación está inflamada, cuando una pieza interna se salió de su lugar, cuando hay desgaste — todo eso envía señales de dolor que el cerebro puede interpretar como dolor dental. Difuso, generalizado, sin un diente específico que lo explique.

Lee más sobre todas las causas del dolor de mandíbula para entender cómo funciona este sistema.

El patrón que delata al dolor dental de origen mandibular

Después de 30 años viendo este cuadro, hay señales que identifico inmediatamente. Y tú también puedes reconocerlas:

No puedes señalar un diente específico. Le pido al paciente que señale exactamente cuál muela le duele. No puede. "Es como que todos." "Es más por esta zona." Esa imprecisión es una señal fuerte. El dolor dental verdadero — caries, infección — se puede localizar. El dolor referido desde los músculos es difuso.

Las radiografías están limpias. Te sacaron panorámica, periapicales, y no hay nada. Los dientes están sanos. Cuando la imagen no muestra patología y el dolor persiste, la fuente no es el diente.

El dolor es peor en la mañana. Si te despiertas con todos los dientes adoloridos y durante el día mejora un poco, eso apunta a que aprietas o rechinas los dientes de noche. Toda la noche los músculos trabajando generan un dolor que al despertar se siente en toda la boca. Esto se relaciona directamente con lo que explico en dolor de mandíbula al despertar.

El dolor coincide con estrés. Semanas tranquilas, menos dolor. Semanas de trabajo intenso, problemas, fechas límite — los dientes duelen más. La tensión emocional se convierte en tensión muscular en la mandíbula. Muchas personas aprietan los dientes sin darse cuenta cuando están concentradas, estresadas o molestas.

Tienes otros síntomas en la zona. Quijada tensa. Clic o tronido al abrir la boca. Dolor de cabeza. Dolor de oído. Cuello rígido. Si el dolor en los dientes coexiste con alguno de estos, la probabilidad de que todo venga de la mandíbula es muy alta.

Qué busco yo en consulta

Cuando un paciente me dice "me duelen todos los dientes," lo primero que hago es revisar que efectivamente los dientes estén sanos. Reviso radiografías, hago pruebas de vitalidad en los dientes que más le molestan — pruebas de frío, de presión — para confirmar que los dientes responden con normalidad.

Una vez que descarto causa dental, paso al examen de la mandíbula.

Examen de la articulación

Toco la ATM de ambos lados mientras el paciente abre y cierra la boca. Busco dolor, clics, sonidos rasposos como arena. Mido cuánto puede abrir. Reviso si la mandíbula se desvía al abrir — eso me dice qué lado está más afectado.

Examen muscular

Aquí está la clave. Palpo cada grupo muscular de la mandíbula: el músculo principal de la quijada, los de las sienes, los profundos dentro de la boca, los del cuello. Busco músculos que estén duros y sensibles — nudos de tensión.

Y hago la prueba que confirma el diagnóstico: cuando presiono un nudo de tensión en un músculo de la mandíbula y el paciente me dice "eso es lo que siento en los dientes" — ahí está la respuesta. El músculo está enviando dolor a los dientes. La fuente del dolor no son los dientes. Son los músculos que los rodean.

Evaluación de la mordida

Reviso cómo contactan los dientes superiores con los inferiores. Busco desgaste en las superficies de mordida — un signo de que el paciente aprieta o rechina los dientes, lo que se conoce como bruxismo. Busco contactos prematuros que generen sobrecarga en ciertos puntos y obliguen a los músculos a trabajar de más.

Todo este examen toma 20-25 minutos. No duele. No necesita anestesia.

Tratamiento: cómo se apagan todos esos dientes a la vez

Cuando la causa es muscular y articular — y en el cuadro de "me duelen todos los dientes" casi siempre lo es — el tratamiento se dirige a los músculos y a la articulación, no a los dientes.

Placa para dormir

Es el primer paso. Una placa hecha a tu medida — lo que llamamos férula oclusal — que usas de noche. Su función: impedir que los dientes contacten con la fuerza del apretamiento, descargar la articulación y dejar que los músculos se relajen. La mayoría de mis pacientes con este cuadro reportan que la sensación de dolor generalizado en los dientes baja notablemente en las primeras 2-3 semanas.

Terapia muscular

Los músculos necesitan ayuda para deshacer la tensión acumulada. En consulta aplico técnicas manuales sobre los nudos de tensión — presión sostenida que ayuda a relajarlos. Te enseño compresas tibias y una rutina de 3 ejercicios que toma 5 minutos y que haces en casa antes de dormir. En casos severos, refiero a fisioterapia especializada en mandíbula y cara.

Ajuste de la mordida

Si la forma en que muerdes está generando puntos de sobrecarga que mantienen a los músculos trabajando de más, esos puntos se corrigen. Se pulen con cuidado los contactos que están interfiriendo. Es un procedimiento rápido e indoloro.

Manejo del estrés

No soy psicólogo, pero parte de mi rol es hacerte consciente de la conexión entre tu estrés y tu mandíbula. Muchos pacientes no se dan cuenta de que aprietan los dientes durante el día hasta que se lo señalo. Esa conciencia — darte cuenta de que estás apretando y soltar — es una herramienta poderosa que reduce la carga sobre tus músculos y tus dientes.

Cuando el dolor de todos los dientes se apaga

Una diseñadora gráfica de 36 años llegó con dolor en "todos los dientes" de 5 meses de duración. Su dentista le sacó una panorámica completa: todo limpio. Le hicieron pruebas de sensibilidad en los dientes que más le molestaban: respondían normal. Le dijeron que podía ser sensibilidad dental y le dieron una pasta especial. No funcionó.

Cuando la revisé, tenía los músculos principales de la mandíbula de ambos lados duros como piedra. Al presionar un nudo de tensión en el músculo de la quijada izquierda, me dijo: "Eso me baja a las muelas de abajo." Al presionar el músculo temporal derecho: "Eso me duele en las de arriba." El dolor de "todos los dientes" tenía una fuente clara: los músculos.

Cuatro semanas con placa y ejercicios. Me dijo en su control: "Doctor, ayer me comí una empanada de viento sin pensar en el dolor. Mordí normal. No me acordé de los dientes ni una vez."

Para alguien que llevaba meses comiendo despacio, con miedo a que la comida le disparara el dolor, eso fue volver a lo normal.

Preguntas frecuentes

¿Es posible que me duelan todos los dientes sin tener ninguna caries?

Sí. Es más frecuente de lo que piensas. Cuando los músculos de la mandíbula están crónicamente tensos — por bruxismo, estrés o problemas en la articulación — pueden referir dolor a los dientes a través del nervio trigémino. Los dientes están sanos pero duelen porque los músculos que los rodean están enviando señales de dolor.

¿Cómo sé si es sensibilidad dental o algo de la mandíbula?

La sensibilidad dental responde a estímulos específicos: frío, calor, dulce. Cuando dejas de aplicar el estímulo, el dolor para. El dolor por mandíbula es más difuso, no siempre se relaciona con un estímulo dental, suele ser peor en la mañana o con estrés, y a veces cambia de lugar. Si usaste pasta para sensibilidad durante semanas sin mejoría, es momento de revisar la mandíbula.

¿El estrés puede hacer que me duelan todos los dientes?

Sí, de forma indirecta. El estrés hace que aprietes o rechines los dientes — muchas veces sin darte cuenta. Esa tensión sostenida fatiga los músculos de la mandíbula, que entonces envían dolor a los dientes. Muchos pacientes notan que sus peores episodios coinciden con semanas de mucha carga emocional o laboral.

¿Puede ser que necesite ortodoncia por esto?

No necesariamente. Una mordida desalineada puede contribuir al problema, pero la solución no siempre es ortodoncia. Primero hay que estabilizar la articulación y relajar los músculos. Después se evalúa si la mordida necesita corrección y de qué tipo. Empezar ortodoncia sin antes resolver el problema articular puede empeorar las cosas en vez de mejorarlas.

¿Por qué mi dentista no me dijo esto?

Porque la disfunción de la articulación de la mandíbula no se enseña con profundidad en la carrera de odontología general. Es una subespecialidad. Tu dentista puede ser excelente revisando dientes y no necesariamente tiene entrenamiento en evaluar la articulación y los músculos de la mandíbula como fuente de dolor dental sin caries. No es negligencia — es una limitación de la formación.


Si te duelen todos los dientes, te sacaron radiografías y no te encontraron nada, hazte revisar la mandíbula. Una evaluación de ATM toma 20-25 minutos, es indolora, y puede explicarte algo que llevas meses sin entender. Consulta con un especialista en ATM o lee más sobre el dolor de muela que va y viene para entender cómo se relacionan.

Este artículo es informativo y no reemplaza una consulta profesional. Cada caso requiere evaluación individual por un especialista.

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