¿Por qué me duele la mandíbula? 8 causas y cuándo ver a un especialista
Hace unas semanas llegó a mi consulta una mujer de 38 años. Contadora. Llevaba cuatro meses con un dolor sordo en la mandíbula del lado izquierdo que iba y venía. Algunos días se despertaba bien, otros no podía ni masticar el desayuno. Ya había ido al dentista general — le dijeron que no tenía caries. Fue al otorrino porque pensó que era el oído — le dijeron que estaba bien. Llegó a mi consulta frustrada, convencida de que nadie iba a encontrar qué tenía.
Le hice una evaluación de ATM — la articulación que conecta la mandíbula con el cráneo. En 15 minutos tuve el diagnóstico: la almohadilla dentro de la articulación se le había salido de lugar del lado izquierdo. Además, estaba apretando los dientes de noche sin darse cuenta. Algo que con una placa para dormir y terapia muscular se controla en semanas.
Cuatro meses de dolor. Tres consultas con distintos especialistas. Y el problema estaba en la articulación de la mandíbula, que nadie había revisado.
Ese caso lo veo repetido constantemente. Y si tú estás leyendo esto con dolor en la quijada, probablemente estés en una situación parecida. Voy a explicarte las causas más comunes que veo en más de 30 años de práctica — y cuándo necesitas venir a que te evalúen.
Lo que pasa cuando el dolor de mandíbula se ignora
Te lo digo directo: el dolor de mandíbula rara vez es una emergencia. Pero tiene una progresión.
Lo que veo en consulta es un patrón repetido. El paciente empieza con una molestia leve — tal vez al masticar algo duro, tal vez al despertar. Le resta importancia. Pasan semanas. La molestia se vuelve dolor. Pasan meses. El dolor se vuelve constante, aparecen dolores de cabeza, el oído empieza a molestar, masticar se convierte en un problema diario.
El tratamiento que hubiera tomado 3-4 semanas con una férula al inicio, ahora necesita 3-6 meses de terapia combinada. A veces más. Los músculos están contracturados, la articulación inflamada, el disco puede estar deformado.
No es para asustarte. Es para que entiendas que el "ya se me va a pasar" casi nunca funciona con el dolor mandibular.
Las 8 causas más comunes del dolor de mandíbula
1. Disfunción de la ATM
Esta es la causa número uno que veo en consulta. Lejos. La ATM es la articulación que conecta tu mandíbula con el cráneo — tienes una de cada lado, justo delante de las orejas. Cuando algo falla ahí — un disco desplazado, inflamación, desgaste — duele.
El dolor puede sentirse en la mandíbula, frente al oído, en la sien, o irradiarse hasta el cuello. Muchos pacientes llegan pensando que tienen un problema de oído. No lo tienen. Tienen un problema articular.
Si quieres entender más sobre esta articulación y cómo la tratamos, puedes revisar nuestra página de especialidad en ATM.
2. Bruxismo: apretar o rechinar los dientes
El segundo más frecuente, y muchas veces viene combinado con el primero. El bruxismo es apretar o rechinar los dientes de forma involuntaria, casi siempre durante el sueño. El masetero — el músculo que usas para masticar — es el más fuerte del cuerpo en proporción a su tamaño. Puede generar hasta 90 kilos de fuerza. Imagina esa presión sobre tus dientes y tu articulación durante horas cada noche.
El dolor típico del bruxismo se siente más en la mañana. Si te despiertas con la mandíbula cansada, adolorida, o con dolor de cabeza, hay una probabilidad alta de que estés bruxando por las noches sin saberlo.
3. Estrés y tensión muscular
El estrés no causa dolor de mandíbula por arte de magia — lo causa porque tensas los músculos de la cara sin darte cuenta. Aprietas los dientes durante el día. Contraes los maseteros. Acumulas tensión en los músculos de la sien. Esto genera nudos musculares dolorosos que pueden causar dolor que se siente en la mandíbula, la sien, el oído, hasta detrás del ojo — aunque el problema no está ahí, sino en el músculo.
Muchos de mis pacientes no se dan cuenta de que aprietan los dientes durante el día hasta que se los hago notar. Ahí mismo, mientras me cuentan su historia clínica, tienen los dientes apretados.
4. Mordida desalineada
Cuando los dientes de arriba y de abajo no encajan bien, la mandíbula tiene que compensar. Esa compensación constante — cada vez que masticas, cada vez que tragas saliva, miles de veces al día — sobrecarga la articulación y los músculos.
No toda mordida desalineada causa dolor. Muchas personas viven con una mordida imperfecta sin problemas. Pero cuando el desbalance es grande, la ATM paga el precio.
5. Trauma o golpe
Un golpe en la cara, un accidente de auto, un movimiento brusco al bostezar — cualquiera de estos puede dañar la articulación o los tejidos alrededor. A veces el dolor aparece inmediatamente. Otras veces tarda semanas en manifestarse. He tenido pacientes que llegan por dolor mandibular y cuando pregunto sobre antecedentes, recién ahí recuerdan un golpe de hace meses que "no parecía grave."
6. Problemas dentales
Caries profundas, infecciones, muelas del juicio que no salieron bien — todo esto puede causar dolor que se siente en la mandíbula. La diferencia: este dolor generalmente es más localizado. Puedes señalar el diente o la zona exacta que duele. El dolor de ATM tiende a ser más difuso, más difícil de ubicar con el dedo.
Un buen examen clínico y una radiografía aclaran rápidamente si el origen es dental o articular.
7. Artritis en la ATM
La ATM es una articulación como cualquier otra, y puede desarrollar artritis. La artritis por desgaste es más común en pacientes mayores de 50, pero la artritis por inflamación — la reumatoide — puede afectar la mandíbula a cualquier edad. El dolor es progresivo, tiende a empeorar con el tiempo, y a menudo se acompaña de limitación para abrir la boca.
8. Dolor que viene del cuello y la espalda
Esta causa es la que más sorprende a los pacientes. Los músculos del cuello — especialmente el músculo largo del costado del cuello y el trapecio, que va del cuello al hombro — pueden generar dolor que se percibe en la mandíbula. No viene de la mandíbula. Pero se siente ahí. Pasa mucho en personas que trabajan frente a computadora con mala postura, o que tienen tensión crónica en el cuello.
La evaluación muscular de cuello y cara que hago en consulta permite identificar si ese dolor "de mandíbula" en realidad viene de otro lado.
Cuándo el dolor de mandíbula necesita atención profesional
No todo dolor de mandíbula requiere correr al especialista. Si te dolió la quijada un día después de mascar algo muy duro y al día siguiente se te pasó — probablemente fue una sobrecarga muscular pasajera.
Pero hay señales que sí te dicen que es hora de ir a que te evalúen:
- El dolor lleva más de dos semanas. El dolor mandibular pasajero se resuelve solo. El que persiste tiene una causa que no se va a corregir sola.
- Duele al despertar. Eso casi siempre apunta a bruxismo o a un problema de ATM que se agrava de noche.
- Hay clic, chasquido o trueno en la mandíbula. La articulación no debería hacer ruido. Si lo hace, algo se está moviendo donde no debe.
- No puedes abrir la boca del todo. Si no puedes meter tres dedos apilados entre los dientes superiores e inferiores, hay restricción de apertura. Eso necesita evaluación.
- Te duele el oído pero el otorrino dice que está bien. Señal clásica de ATM. La articulación puede mandar dolor al oído aunque el oído esté sano. Es uno de los motivos de consulta más frecuentes que manejo.
- Dolores de cabeza que no se quitan con analgésicos. Cuando la causa es muscular o articular, los analgésicos alivian temporalmente pero el dolor regresa porque no estás tratando el origen.
Cómo se diagnostica el dolor de mandíbula
La evaluación de ATM que hago en consulta es simple y no duele. Primero reviso cómo abres y cierras la boca — si hay desviación, si hay limitación. Palpo los músculos de la cara, la mandíbula y el cuello buscando puntos de dolor y contracturas. Escucho la articulación para detectar clics o un sonido áspero, como de arena, al mover la mandíbula.
Después reviso la mordida. Cómo contactan los dientes, si hay desgaste por bruxismo, si hay alguna pieza dental que esté interfiriendo.
Si necesito ver más detalle de la articulación, pido una imagen — puede ser una radiografía panorámica, una tomografía que muestra en 3D los huesos y la articulación, o en algunos casos una resonancia magnética. Depende de lo que encuentre en el examen clínico.
Todo esto toma entre 20 y 30 minutos. Y en la gran mayoría de casos, sales de la consulta sabiendo exactamente qué tienes y qué opciones de tratamiento hay.
Tratamientos según la causa
El tratamiento depende del diagnóstico. No existe un tratamiento único para "dolor de mandíbula" porque las causas son distintas. Pero te doy un panorama general de lo más frecuente:
Para disfunción de ATM y bruxismo: La férula oclusal — una placa de acrílico hecha a tu medida que usas para dormir — es lo primero que indicamos en la mayoría de casos. Protege los dientes, relaja los músculos y descarga la articulación. La mayoría de pacientes notan mejoría en las primeras 2-3 semanas. Se combina con terapia muscular y ajustes de mordida según el caso.
Para mordida desalineada: Si la mordida está contribuyendo al dolor, la ortodoncia puede ser parte del plan de tratamiento. No es lo primero que hacemos — primero controlamos el dolor y la inflamación, después corregimos la causa mecánica.
Para tensión muscular y estrés: Terapia muscular, ejercicios de relajación mandibular, y a veces la combinación con la férula. No te voy a decir "deja de estresarte" porque eso no sirve. Lo que sí funciona es darle a tu mandíbula una herramienta mecánica para manejar la tensión que tu cuerpo canaliza ahí.
Para problemas dentales: Tratamiento dental específico — tratamiento de conducto, extracción de muela del juicio, restauración de caries. Cada caso es distinto.
Después del tratamiento: lo que me dicen los pacientes
La paciente contadora de la que te hablé al inicio empezó con su férula oclusal y terapia muscular. A las tres semanas me mandó un mensaje: "Doctor, hoy desayuné pan tostado sin dolor. Llevaba meses comiendo solo cosas blandas."
Suena menor. Pero cuando llevas meses evitando ciertos alimentos, cuando mascar se convirtió en algo que haces con cuidado y con miedo — poder comer normal se siente como un alivio enorme.
La mayoría de pacientes que tratamos por dolor mandibular me dicen algo parecido. No hablan de la articulación ni de los músculos. Hablan de poder comer tranquilos. De despertar sin dolor de cabeza. De ya no pensar en la mandíbula todo el día. Eso es lo que se recupera.
Preguntas frecuentes
¿El dolor de mandíbula se quita solo?
Depende. Si fue por una sobrecarga puntual — mascaste algo muy duro, bostezaste exageradamente — puede resolverse en unos días. Pero si el dolor lleva más de dos semanas, es muy poco probable que desaparezca sin tratamiento. Lo más común es que oscile: mejora un poco, vuelve, mejora, vuelve peor. Ese patrón es típico de un problema de ATM que necesita atención.
¿A qué especialista debo ir si me duele la mandíbula?
A un odontólogo especialista en ATM o en dolor de la cara y la mandíbula. El dentista general puede detectar algunas causas como caries o bruxismo, pero la evaluación articular completa la hace el especialista. Lo que recomiendo es no perder tiempo y meses yendo de un médico a otro — si el dolor está en la zona de la mandíbula, oído o sien, empieza por la evaluación de ATM.
¿La férula oclusal sirve para todos los dolores de mandíbula?
Para la mayoría, sí ayuda. La férula relaja los músculos, protege los dientes y descarga la articulación. Pero no es mágica ni es el único tratamiento. Si el dolor tiene un componente de mordida muy desalineada, de artritis avanzada o de un problema dental específico, la férula será parte del plan pero no todo el plan. Por eso el diagnóstico previo es tan importante.
¿Es caro tratarse el dolor de mandíbula?
Una evaluación de ATM toma 30 minutos y tiene un costo accesible. Una férula oclusal es una inversión moderada que, bien cuidada, dura años. Lo que sí sale caro es no tratarse: los analgésicos diarios, las consultas con otros especialistas buscando un diagnóstico, y eventualmente el tratamiento de un problema que se complicó por no atenderlo a tiempo. Siempre sale más económico tratar temprano.
¿El dolor de mandíbula puede causar dolor de oído?
Sí. Es una de las confusiones más frecuentes que veo. La ATM está a milímetros del canal auditivo. Cuando la articulación se inflama o los músculos cercanos se contracturan, el dolor se irradia al oído. El paciente siente que le duele el oído, pero el otorrino no encuentra nada. Si te pasa eso, necesitas una evaluación de ATM.
Si llevas más de dos semanas con dolor en la mandíbula — o si reconociste tus síntomas en lo que leíste aquí — hazte revisar. No se resuelve solo, y entre más tiempo pasa, más complejo se vuelve el tratamiento.
Una evaluación de ATM toma 30 minutos. Sales con un diagnóstico claro y un plan concreto. Sin compromisos, sin presión.
Este artículo es informativo y no reemplaza la consulta profesional. Cada caso requiere evaluación individual.
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