Ortodoncia en adultos: nunca es tarde para una sonrisa alineada
"Doctor, ¿no estoy muy vieja para ponerme brackets?"
Esa pregunta me la hacen al menos tres veces por semana. A veces con esas palabras exactas. A veces con rodeos: "Es que ya tengo 38 años..." o "A mi edad, ¿todavía se puede?" o "Me da pena andar con brackets a los 45."
Y siempre les digo lo mismo: si tienes dientes y encías sanas, se puede. A los 30. A los 45. A los 60. He puesto brackets a pacientes de 55 años que hoy mastican mejor que cuando tenían 25.
Pero entiendo la duda. Nos metieron en la cabeza que la ortodoncia es cosa de adolescentes. Que si no te pusieron brackets a los 13, ya te fregaste. Que de adulto ya no se mueven los dientes. O que vas a parecer ridículo con fierros en la boca a los 40.
Nada de eso es cierto. Y en este artículo te voy a explicar por qué, qué diferencias reales hay entre tratar a un adulto y a un adolescente, y qué opciones existen para que el proceso sea cómodo y discreto.
Lo que pasa si sigues postergando
Antes de hablar de tratamiento, quiero que entiendas algo que no te va a gustar: los dientes chuecos no se quedan quietos. No se "estabilizan" con la edad. Empeoran.
Los primeros años los dientes siguen moviéndose despacio. Milímetros. Casi no se nota. Pero la mordida va cambiando sin que te des cuenta.
Después de unos años el desgaste desparejo se acumula. Los dientes que chocan mal se van desgastando más de un lado. Aparecen sensibilidades. Empiezas a masticar más de un lado que del otro, y la mandíbula empieza a resentirlo.
Con el tiempo ese desgaste desigual y esa mordida torcida pueden afectar la articulación de la mandíbula. Dolores de cabeza, chasquidos al masticar, tensión en la cara. Algunos pacientes llegan con problemas articulares que empezaron con unos dientes mal alineados hace 15 años.
A largo plazo los dientes apiñados acumulan más placa. Más placa significa más riesgo de enfermedad de las encías. Y la enfermedad de las encías en adultos es la primera causa de pérdida de dientes. No las caries. Las encías.
No te cuento esto para asustarte. Te lo cuento porque muchos pacientes me dicen "ojalá lo hubiera hecho antes". Y la segunda mejor opción después de "haberlo hecho antes" es hacerlo ahora.
"Me da pena usar brackets a mi edad"
Vamos a hablar de esto directamente, porque es la razón número uno por la que los adultos no se ponen ortodoncia. No es el costo. No es el tiempo. Es la pena.
"¿Qué van a decir en la oficina?" "Me van a ver raro." "Es cosa de chamos."
Lo entiendo. Pero te cuento lo que veo en la realidad: cuando un paciente adulto llega con sus brackets a la oficina, la mayoría de comentarios que recibe son "¡qué chévere, yo también quiero hacerme!" No burlas. Curiosidad. Admiración, incluso.
La ortodoncia en adultos dejó de ser rara hace mucho. Hoy cerca de un tercio de los pacientes que inician tratamiento en mi consulta en Quito tienen más de 25 años. Profesionales, papás, mamás, hasta abuelos. Y nadie se ve ridículo. Se ven como alguien que decidió invertir en su salud.
Y si de todas formas la estética te preocupa, hay opciones que son casi invisibles. Pero de eso hablamos más adelante.
Los dientes de un adulto sí se mueven — así funciona
Hay un mito persistente de que los dientes de adulto "ya están fijos" y no se pueden mover. Falso.
Los dientes se mueven porque el hueso que los rodea tiene la capacidad de remodelarse. Cuando aplicamos una fuerza controlada con brackets o alineadores, un lado del hueso se reabsorbe y el otro lado genera hueso nuevo. El diente se desplaza. Ese proceso funciona a cualquier edad.
La diferencia con un adolescente es la velocidad. En un joven de 14 años, ese recambio de hueso ocurre más rápido porque su metabolismo está acelerado por el crecimiento. En un adulto de 40, el proceso es un poco más lento. No mucho. Pero lo suficiente para que un tratamiento que en un adolescente tomaría 18 meses, en un adulto tome 20 o 22.
Esa diferencia de unos meses no cambia el resultado. Los dientes llegan al mismo lugar. La mordida queda igual de bien.
Qué hace diferente un caso adulto
No te voy a mentir: tratar a un adulto tiene particularidades que no existen en un adolescente. Eso no significa que sea más difícil o peor. Significa que el plan de tratamiento se piensa distinto.
Las encías necesitan estar sanas primero
Un adolescente casi nunca tiene problemas de encías. Un adulto puede tenerlos. Y mover dientes cuando las encías están inflamadas o hay pérdida de hueso es peligroso — puedes perder más hueso en el proceso.
Por eso, antes de poner brackets a un paciente adulto, siempre evalúo las encías. Si hay enfermedad de las encías activa, primero va al periodoncista, se trata, y cuando todo esté estable, arrancamos con la ortodoncia. A veces ese paso previo toma uno o dos meses. Pero es necesario.
Puede haber trabajos dentales previos
A los 14 años, la boca está casi virgen. A los 40, es probable que tengas coronas, rellenos, puentes o hasta implantes. Cada uno de esos elementos cambia cómo planeo el tratamiento.
Los implantes, por ejemplo, no se mueven con ortodoncia. Están anclados al hueso de forma permanente. Si tienes un implante, tengo que trabajar alrededor de él. A veces eso es una ventaja, porque el implante sirve como punto de apoyo. Otras veces complica el plan. Depende del caso.
Las coronas y puentes también necesitan consideración especial. Los brackets se adhieren diferente a una corona que a un diente natural. Y si hay un puente, puede que necesite cortarse para poder mover los dientes individualmente.
La articulación de la quijada necesita revisión
Esto es algo que muchos ortodoncistas pasan por alto, y para mí es parte central del tratamiento.
Después de años con una mordida mal alineada, la articulación de la mandíbula puede estar comprometida. Dolores al masticar, chasquidos, limitación para abrir la boca. Si pongo brackets sin evaluar esa articulación primero, puedo empeorar un problema que ya existe.
En mi consulta, todo paciente adulto pasa por una evaluación de la articulación antes de iniciar ortodoncia. Si la articulación tiene algún problema, lo tratamos en paralelo o antes. Eso hace que el resultado final sea completo: dientes alineados Y una quijada que funciona bien.
La retención es más estricta
Cuando terminamos el tratamiento, los dientes quieren volver a donde estaban. Eso pasa en todos los pacientes, pero en adultos la tendencia es más fuerte. El hueso ya lleva años en esa posición y tiene "memoria".
Por eso la retención en adultos es de por vida. Generalmente pongo un alambre fino detrás de los dientes de adelante, fijo, que el paciente ni siente. Y en algunos casos, además, una placa removible para dormir. Eso mantiene todo en su sitio. Si te quitas la retención, los dientes se mueven. No es un tal vez. Es un seguro.
Opciones de ortodoncia para adultos
No todos los adultos quieren lo mismo. Algunos no les importa que se vean los brackets. Otros necesitan discreción por su trabajo. Otros quieren lo más rápido posible. Aquí van las opciones reales.
Brackets metálicos
Sí, los de toda la vida. Siguen siendo la opción más versátil y la que mejor funciona para casos complejos. Son los más pequeños que han sido nunca, y mucho más cómodos que los que recuerdas de tu adolescencia. Si tu caso es complicado — mordida cruzada, dientes muy rotados, problemas esqueléticos — los brackets metálicos siguen siendo los reyes.
Son también la opción más económica. Y si te preocupa la estética, piénsalo así: los vas a llevar un año y medio, máximo dos. Es temporal.
Brackets estéticos
Pueden ser de cerámica o de zafiro. Funcionan igual que los metálicos pero se ven mucho menos porque son del color del diente o transparentes. La diferencia la ves en la sonrisa: de lejos, casi no se notan.
Te explico más sobre las diferencias entre cada tipo en este artículo sobre tipos de brackets. La versión corta: son una opción chévere si quieres algo discreto pero tu caso necesita la precisión de los brackets.
Alineadores transparentes
Son las placas removibles que se cambian cada una o dos semanas. Transparentes, casi invisibles. Los sacas para comer y para lavarte los dientes. Funcionan muy bien para casos leves y moderados: dientes apiñados sin problemas de mordida severos, espacios entre dientes, correcciones menores.
Para casos más complejos — mordida cruzada, sobremordida profunda, rotaciones extremas — los alineadores tienen limitaciones. No digo que no funcionen nunca para esos casos, pero los brackets dan más control.
Lo otro que debes saber: los alineadores requieren disciplina. Hay que llevarlos 22 horas al día. Si los usas solo de noche o los dejas en el bolso, no funcionan. He tenido pacientes que terminaron pasándose a brackets porque no podían cumplir con las horas.
"¿Cuánto dura el tratamiento en un adulto?"
Depende del caso. Pero para darte rangos reales:
- Apiñamiento leve: 8 a 14 meses.
- Apiñamiento moderado con problemas de mordida: 16 a 22 meses.
- Casos complejos con mordida cruzada, dientes incluidos o problemas articulares: 22 a 30 meses.
¿Es más lento que en un adolescente? Ligeramente. Unos meses más. Pero el resultado final es el mismo.
Lo que sí cambia es la frecuencia de las citas. En un adulto, generalmente las controles son cada 4 a 6 semanas. Y cada cita dura entre 20 y 40 minutos. No es algo que te va a complicar la vida laboral.
Nunca es tarde — y esto no es un eslogan
Te cuento tres casos reales, sin nombres, de pacientes que decidieron dar el paso.
Paciente de 33 años. Profesional. Nunca le pusieron brackets de niña porque la familia no tenía recursos. Los dientes de adelante estaban apiñados y le daba pena sonreír en reuniones de trabajo. Se puso brackets estéticos. En 16 meses terminó. Me dijo: "Debí hacerlo hace 10 años."
Paciente de 47 años. Llegó por dolor en la mandíbula. Al evaluar, la mordida estaba desviada y la articulación de la quijada estaba inflamada. Primero tratamos la articulación, después hicimos ortodoncia con brackets metálicos. Tratamiento total: 24 meses. Se le fue el dolor y ahora muerde parejo.
Paciente de 56 años. Necesitaba implantes, pero sus dientes estaban tan torcidos que no había espacio para colocarlos bien. Hicimos ortodoncia primero para crear espacio, después los implantes. Resultado: una boca funcional que va a durarle décadas.
Los tres tenían la misma duda antes de empezar. Los tres dicen lo mismo después: "¿Por qué no lo hice antes?"
Imagínate esto
Llegas a la reunión familiar. Alguien saca el celular para la foto. Y esta vez no te escondes. No pones la mano delante de la boca. Sonríes. Completo. Sin pensarlo dos veces.
O estás comiendo un choclo y muerdes directo, sin buscar el lado bueno, porque ya no hay lado bueno y lado malo. Todos los dientes trabajan parejo.
O simplemente te miras al espejo en la mañana y lo que ves te gusta. Sin esa vocecita de "debería arreglarme los dientes" que llevas cargando desde los 20.
Eso no es fantasía. Es lo que pasa después del tratamiento. Y la edad que tienes cuando lo haces no cambia el resultado.
Preguntas frecuentes
¿Hay un límite de edad para ponerse brackets?
No hay límite. La condición no es la edad, sino el estado de los dientes y las encías. Si tienes encías sanas y suficiente hueso alrededor de los dientes, se puede hacer ortodoncia. He tratado pacientes de más de 60 años con buenos resultados.
¿Es verdad que duele más en adultos?
No necesariamente. La molestia después de cada ajuste es similar. Dura dos o tres días y se maneja con analgésicos simples. Lo que sí puede cambiar es que un adulto está más consciente de la incomodidad porque ya no tiene la tolerancia despreocupada de un adolescente. Pero el dolor en sí no es mayor.
¿Puedo ponerme ortodoncia si tengo coronas o implantes?
Sí. Las coronas reciben brackets sin problema, solo se usa un adhesivo diferente. Los implantes no se mueven con ortodoncia, así que el plan se diseña teniéndolos en cuenta. A veces un implante existente facilita el tratamiento porque sirve de anclaje.
¿Es más caro el tratamiento en adultos?
No necesariamente más caro por ser adulto. Lo que puede encarecer el tratamiento es la complejidad del caso — si necesitas tratamiento de encías previo, si hay que coordinar con implantes, si el tipo de brackets que eliges es más costoso. Pero un caso adulto simple cuesta lo mismo que un caso adolescente simple.
¿Los brackets afectan mi trabajo o vida profesional?
En la práctica, muy poco. Si tu trabajo requiere hablar en público o estar frente a clientes, los brackets estéticos o los alineadores transparentes son casi invisibles. Muchos profesionales — abogados, médicos, ejecutivos — usan ortodoncia sin que nadie lo note. Y las citas de control se pueden agendar en horarios que no interfieran con tu jornada.
Siguiente paso
Si llevas tiempo pensando en esto, te invito a que dejes de pensar y vengas a una evaluación. Es una cita tranquila: revisamos tus dientes, tus encías, tu mordida y la articulación de tu mandíbula. Te doy un diagnóstico honesto y te explico qué opciones tienes, cuánto tiempo tomaría y un rango de inversión.
Sin presión. Sin compromiso. Solo información para que decidas con claridad.
Puedes agendar tu cita llamando a la clínica SOI en Quito. Y si quieres leer más antes de venir, te recomiendo este artículo sobre las opciones para corregir dientes chuecos o esta guía sobre la relación entre ortodoncia y problemas de mandíbula.
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