Mordida abierta: por qué los dientes de adelante no se juntan y cómo corregirlo
Morder un sándwich debería ser algo automático. Cierras, los dientes de adelante cortan el pan, y listo. Pero hay personas que cierran la boca y los dientes de adelante simplemente no se tocan. Queda un espacio. El pan no se corta. La lechuga se sale. Terminan arrancando pedazos con las muelas o con los dedos.
Es más común de lo que parece. Y no es solo un problema para comer. Afecta la forma de hablar, la posición de la lengua, y con el tiempo, la salud de las muelas que cargan con todo el trabajo que los dientes de adelante no hacen.
En mi consulta en Quito, veo mordidas abiertas todas las semanas. Niños, adolescentes, adultos. Cada caso tiene su causa y su camino de tratamiento. Pero algo que les digo a todos es lo mismo: esto no se resuelve solo. Y la lengua — esa que nadie piensa que tiene importancia — es casi siempre parte del problema.
Qué es la mordida abierta — sin complicaciones
Cuando cierras la boca y aprietas los dientes, los de adelante deberían juntarse. No con fuerza — apenas tocarse o quedar muy cerca. Eso permite que puedas cortar alimentos con los dientes frontales y que los labios cierren cómodamente.
En la mordida abierta, los dientes de atrás se tocan pero los de adelante no. Queda un hueco visible entre los de arriba y los de abajo cuando cierras. Ese hueco puede ser pequeño — 2 o 3 milímetros — o grande — más de un centímetro.
También existe la mordida abierta de atrás, donde las muelas no se juntan. Es menos frecuente, pero existe. La gran mayoría de casos que veo son adelante.
El resultado práctico: no puedes cortar comida con los dientes de adelante, la lengua se asoma por el hueco al tragar, y algunas letras — la "s", la "d", la "t" — salen con un sonido diferente porque la lengua no tiene dónde apoyarse bien.
Qué pasa cuando los dientes de adelante no trabajan
Los dientes están diseñados para repartirse el trabajo. Los de adelante cortan. Las muelas muelen. Cuando los de adelante no participan, toda la fuerza de la masticación recae en las muelas.
En los primeros años, no duele. Comes diferente — te adaptas sin darte cuenta. Muerdes de lado, arrancas en vez de cortar, masticas más con unas muelas que con otras.
Con el tiempo, las muelas que cargan con todo empiezan a sufrir. Se desgastan más rápido. Aparecen grietas. Las restauraciones — calzas, coronas — duran menos porque reciben más fuerza de la que deberían. He visto pacientes de 35 o 40 años con muelas destruidas no por caries, sino por sobrecarga mecánica durante años.
La articulación de la mandíbula también siente la diferencia. Cuando la mordida es abierta, la mandíbula trabaja de forma distinta al masticar. Eso puede contribuir a dolor de mandíbula, tensión muscular y problemas articulares con el paso de los años.
Y hay algo más: la mordida abierta que no se trata tiende a empeorar. La lengua sigue empujando. Las muelas se siguen desgastando. El espacio entre los dientes de adelante puede irse abriendo con los años.
Por qué se produce: las causas reales
La mordida abierta no tiene una sola causa. Casi siempre es una combinación de factores. Estos son los que veo con más frecuencia.
El dedo y el chupón
Chuparse el dedo es normal en bebés. Pero si el hábito continúa después de los 3 o 4 años — cuando los dientes de leche ya están y los huesos de la cara están creciendo activamente — la presión constante del dedo empuja los dientes de arriba hacia adelante y los de abajo hacia atrás. Se abre un espacio.
Lo mismo pasa con el chupón usado por mucho tiempo. La forma del chupón entre los dientes produce el mismo efecto.
Si el hábito se elimina antes de los 5-6 años, muchas veces la mordida se cierra sola. Después de esa edad, ya es menos probable.
La lengua que empuja
Esta es la causa más importante en adolescentes y adultos, y la más ignorada.
La lengua en reposo debería estar arriba, pegada al paladar. Al tragar, debería hacer presión hacia arriba. Eso es lo normal.
Pero hay personas cuya lengua descansa abajo, entre los dientes. Y cada vez que tragan — unas 2,000 veces al día — la lengua empuja los dientes de adelante hacia afuera. Dos mil empujones diarios. Todos los días. Durante años.
Esa fuerza constante abre la mordida. Y lo más complicado: si corriges la mordida con ortodoncia pero la lengua sigue empujando, la mordida se vuelve a abrir. He visto recaídas por esto. La lengua gana si no se le enseña a funcionar distinto.
Respirar por la boca
Cuando un niño respira por la boca — por alergias, adenoides grandes, o costumbre — la lengua baja. Se queda abajo para dejar pasar el aire. Ya no hace presión sobre el paladar. El paladar se angosta y la mordida se altera.
La respiración bucal crónica cambia la forma de la cara. La cara se alarga. El mentón se va hacia atrás. Y la mordida se abre.
Si tu hijo respira por la boca, ronca al dormir, o duerme con la boca abierta, eso no es solo un tema respiratorio. Está afectando cómo le crecen los huesos de la cara y cómo le van a quedar los dientes.
El patrón de crecimiento
Algunas personas tienen una cara que crece más hacia abajo que hacia adelante. Es genético. La mandíbula se va hacia abajo y hacia atrás, y eso produce una mordida abierta que no tiene que ver con hábitos.
Este tipo de mordida abierta es el más difícil de tratar porque la causa está en los huesos. Cuando es severo en adultos, la ortodoncia sola no alcanza — se necesita cirugía para reposicionar los maxilares.
Soy honesto con mis pacientes sobre esto. La ortodoncia tiene límites. Podemos compensar mucho, pero hay casos donde la mejor opción es una combinación de ortodoncia y cirugía.
Tratamiento en niños: aprovechar el crecimiento
En niños, tenemos una ventaja enorme: los huesos todavía están creciendo. Podemos guiar ese crecimiento.
Eliminar el hábito primero
Si el niño se chupa el dedo o usa chupón, lo primero es trabajar en eliminar eso. A veces hay aparatos que sirven como recordatorio — no castigan, solo impiden que el dedo entre cómodamente. En muchos casos, trabajar el hábito con el niño de forma positiva es suficiente.
Terapia de lengua
Si la lengua empuja, hay ejercicios específicos para reeducar la posición y la función de la lengua. Se llama terapia miofuncional. Es como fisioterapia para la lengua. El niño aprende a tragar correctamente, a mantener la lengua arriba. Toma tiempo — meses — pero es necesario.
Sin esta terapia, cualquier corrección que hagamos con aparatos tiene alto riesgo de recaída. La lengua es más fuerte que cualquier bracket.
Aparatos ortopédicos
En niños en crecimiento, usamos aparatos que ayudan a redirigir el crecimiento de los huesos. No voy a entrar en nombres técnicos porque hay varios tipos y depende de cada caso. Lo que hacen, en esencia, es frenar el crecimiento vertical excesivo y permitir que la mordida se cierre.
Tratamiento en adultos: lo que se puede y lo que no
En adultos, el crecimiento ya terminó. No podemos modificar los huesos con aparatos. Pero sí podemos mover los dientes.
Ortodoncia — brackets o alineadores
En casos leves a moderados, la ortodoncia puede cerrar la mordida moviendo los dientes a posiciones donde se junten. Se usan elásticos, microtornillos, y mecánicas específicas para "bajar" los dientes de adelante o "subir" los de atrás.
Funciona. Pero hay una condición: la lengua tiene que cooperar. Si la lengua sigue empujando después del tratamiento, la mordida se vuelve a abrir. Por eso la terapia de lengua también aplica en adultos. No es solo para niños.
Microtornillos como anclaje
Los microtornillos son pequeños tornillos de titanio que se colocan en el hueso de la mandíbula. Sirven como punto de apoyo para hacer movimientos que antes eran muy difíciles o imposibles con ortodoncia convencional. Para la mordida abierta son muy útiles porque permiten intruir las muelas — meterlas un poco hacia dentro del hueso — lo que ayuda a que la mandíbula rote y la mordida se cierre.
Cirugía ortognática
Para mordidas abiertas severas de origen esquelético en adultos, la cirugía es la opción más predecible. Un cirujano maxilofacial reposiciona los maxilares para que la mordida cierre donde debe. Se combina con ortodoncia antes y después de la cirugía.
No la recomiendo a la ligera. Es una decisión grande. Pero en ciertos casos, tratar de cerrar una mordida abierta severa solo con ortodoncia es pedirle al tratamiento algo que no puede dar. Y el resultado es inestable.
Prefiero ser honesto desde el inicio que prometer algo que después no se sostiene.
El papel de la lengua: por qué siempre vuelvo a esto
Si hay algo que quiero que te lleves de este artículo es esto: en la mordida abierta, la lengua manda.
Puedes poner los mejores brackets del mundo. Puedes usar la mecánica más sofisticada. Puedes cerrar la mordida perfectamente. Pero si la lengua sigue descansando entre los dientes y empujando cada vez que tragas, la mordida se va a abrir de nuevo. Meses después. Un año después. Pero se abre.
Por eso en mi consulta, el tratamiento de la mordida abierta siempre incluye trabajo con la lengua. Ejercicios, reeducación, seguimiento. No es opcional. Es parte del tratamiento.
Cómo se siente tener la mordida cerrada
Pacientes que vivieron años sin poder morder un sándwich de frente me dicen lo mismo después del tratamiento: "No puedo creer que comía así antes."
Morder una manzana y que los dientes la corten limpio. Pronunciar la "s" sin que suene raro. Cerrar los labios sin esfuerzo. Sonreír y que se vean los dientes de arriba y los de abajo en proporción, no un hueco entre ellos.
Suena simple. Pero cuando llevas años adaptándote a una mordida que no funciona, recuperar eso se siente enorme.
Preguntas frecuentes
¿Mi hijo dejó de chuparse el dedo pero la mordida sigue abierta. ¿Se va a cerrar sola?
Si el niño tiene menos de 6 años, hay probabilidad de que se cierre o mejore espontáneamente. Si ya tiene más de 6-7 años y la mordida sigue abierta, lo más probable es que necesite ayuda. Mejor evaluarlo pronto.
¿Los alineadores transparentes pueden cerrar una mordida abierta?
En casos leves, sí. En casos moderados a severos, los brackets con elásticos y microtornillos son más predecibles. La decisión depende de cuántos milímetros hay que cerrar y cuál es la causa.
¿Cuánto tarda el tratamiento?
En niños con aparatos ortopédicos: entre 6 y 18 meses. En adultos con ortodoncia: entre 18 y 30 meses. Con cirugía: el proceso completo puede ser de 2-3 años. Cada caso es distinto.
¿Es verdad que la mordida abierta es de las más difíciles de tratar?
Sí, tiene fama de ser un caso complicado en ortodoncia. No porque no se pueda cerrar — se puede — sino porque mantenerla cerrada es el reto. La recaída es más frecuente que en otros tipos de mordida. Por eso la terapia de lengua es tan necesaria. Si se trata la causa, el resultado se mantiene.
¿La mordida abierta puede causar problemas de mandíbula?
Sí. Cuando los dientes de adelante no trabajan, las muelas y la articulación de la mandíbula reciben más carga de la normal. Eso puede contribuir a dolor al masticar, bruxismo, y desgaste prematuro. Si además tienes dolor de cabeza relacionado con la mandíbula, la mordida abierta puede ser parte del problema.
Qué hacer ahora
Si no puedes morder con los dientes de adelante, o si tu hijo tiene un espacio visible entre los dientes de arriba y los de abajo cuando cierra la boca, vale la pena evaluarlo.
En mi consulta en Quito evaluamos la mordida, la posición de la lengua, la forma de respirar y el patrón de crecimiento. Con eso podemos decirte qué está causando la mordida abierta y cuál es el mejor camino para tu caso.
Puedes agendar tu cita llamando al consultorio o escribiendo por WhatsApp.
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