Apnea del sueño y la mandíbula: una conexión que pocos conocen
Tu pareja te lo ha dicho más de una vez. "Roncas demasiado." Pero últimamente es más que eso. Dice que a veces dejas de respirar. Unos segundos de silencio, y luego un jadeo fuerte, como si te faltara el aire. Tú no te acuerdas de nada. Pero te despiertas cansado. Todos los días. Como si no hubieras dormido. Y encima te duele la mandíbula.
Lo que tu pareja está describiendo puede ser apnea del sueño. Y la conexión entre eso y tu mandíbula es más directa de lo que te imaginas.
No soy especialista del sueño. Soy especialista en la articulación de la mandíbula y la mordida. Pero en más de 30 años de práctica, he visto cómo la posición de la mandíbula afecta la respiración durante el sueño — y cómo tratar la mandíbula puede ser una pieza clave del rompecabezas para ciertos pacientes con apnea.
Qué es la apnea del sueño, explicada sin tecnicismos
Cuando duermes, todos los músculos se relajan. Incluidos los de la garganta y la lengua. En la mayoría de personas, esa relajación no causa problemas. Pero en algunas, los tejidos de la garganta se relajan tanto que se colapsan parcial o totalmente. Bloquean el paso del aire.
Cuando el bloqueo es parcial, el aire pasa forzado entre tejidos estrechos. Vibra. Eso es el ronquido.
Cuando el bloqueo es total, el aire deja de pasar. Dejas de respirar. Tu cerebro detecta la falta de oxígeno, te saca del sueño profundo por un instante — lo suficiente para que los músculos se reactiven y la vía aérea se abra — y vuelves a respirar. Generalmente con un jadeo. Luego te vuelves a dormir. Y el ciclo se repite.
Eso puede pasar 5, 10, 30 veces por hora. Cada pausa dura entre 10 y 30 segundos. No recuerdas ninguna. Pero tu cuerpo las registra. Tu sueño nunca llega a ser profundo. Tu cerebro nunca descansa. Al día siguiente estás agotado sin explicación.
Dónde entra la mandíbula en todo esto
Tu mandíbula sostiene la lengua. Literalmente. La base de la lengua se ancla a la mandíbula. Cuando la mandíbula está en una posición retrasada — más atrás de lo ideal — la lengua se va para atrás también. Y cuando la lengua retrocede durante el sueño, ocupa espacio en la garganta. Reduce el canal por donde pasa el aire.
Piensa en un túnel. Si empujas una pared del túnel hacia adentro, el espacio se reduce. Los carros ya no pasan bien. Eso es lo que hace una mandíbula que está posicionada demasiado atrás: empuja la lengua hacia la garganta y reduce el espacio para respirar.
Ahora agrega la relajación del sueño. Los tejidos ya están blandos. El espacio ya era pequeño. Todo se cierra. Dejas de respirar.
No todos los pacientes con apnea tienen un problema de mandíbula. Pero en un grupo significativo — sobre todo los que tienen mandíbula pequeña, mandíbula retrasada, o mordida profunda — la posición de la mandíbula contribuye directamente.
La conexión entre apnea y bruxismo
Esto es lo que a mí como especialista en mandíbula me parece más interesante, y lo que menos conocen los pacientes.
Muchas personas que tienen apnea del sueño también rechinan los dientes de noche. No es coincidencia. Hay un mecanismo que las conecta.
Cuando dejas de respirar durante la noche, tu cerebro te saca del sueño profundo. Ese microdespertar reactiva los músculos, incluidos los de la mandíbula. Y la mandíbula se contrae. Aprieta. Rechina. Es como si el cuerpo intentara adelantar la mandíbula — y con ella la lengua — para abrir la vía aérea.
Es un intento de rescate. Torpe, pero real.
El resultado: el paciente tiene apnea Y bruxismo. Se despierta cansado Y con la mandíbula adolorida. Va al dentista por los dientes desgastados. Va al médico por el cansancio. Y nadie conecta las dos cosas.
En mi consulta, cuando veo un paciente con bruxismo severo que además ronca mucho y se despierta agotado, siempre sospecho apnea. Porque tratar solo el bruxismo sin evaluar la respiración es atacar la consecuencia y dejar la causa intacta.
Las señales que conectan ambos problemas
¿Cómo saber si tu problema de mandíbula está relacionado con un problema respiratorio del sueño? Estas son las pistas que busco en consulta.
Del lado de la respiración:
- Ronquido fuerte, de los que se escuchan fuera del cuarto
- Tu pareja ha visto que dejas de respirar
- Te despiertas con la boca seca o la garganta irritada
- Cansancio durante el día, aunque hayas dormido 7-8 horas
- Dolor de cabeza matutino
- Dificultad para concentrarte, mente nublada
- Te quedas dormido fácil en situaciones pasivas
Del lado de la mandíbula:
- Dolor de mandíbula al despertar
- Dientes desgastados o fracturados
- Mandíbula que truena o se traba
- Alguien te ha dicho que rechinas los dientes
- Dolor de cabeza en las sienes por la mañana
Si tienes señales de ambas columnas, la probabilidad de que estén conectadas es alta. No es certeza — para eso necesitas una evaluación del sueño y una evaluación de la mandíbula. Pero es una razón fuerte para investigar.
El dispositivo de avance mandibular: la alternativa que pocos conocen
El tratamiento estándar para la apnea del sueño es el CPAP — una máquina que sopla aire a presión a través de una máscara que te pones para dormir. Funciona. Mantiene la vía aérea abierta por fuerza.
Pero muchas personas no toleran el CPAP. La máscara incomoda. El ruido molesta. Se sienten claustrofóbicas. Lo usan unas semanas y lo dejan en el clóset. Las estadísticas de abandono del CPAP son altas — muchos pacientes dejan de usarlo antes del año.
Ahí es donde entra el dispositivo de avance mandibular.
Es un aparato dental, parecido a una placa para dormir pero con un mecanismo diferente. Lo que hace es adelantar la mandíbula unos milímetros mientras duermes. Al adelantar la mandíbula, la lengua se mueve hacia adelante también. Y al moverse la lengua, el espacio en la garganta aumenta. El aire pasa.
El concepto es simple. Si el problema es que la mandíbula está muy atrás y empuja la lengua hacia la garganta, la solución es mover la mandíbula hacia adelante. Sin máscara. Sin máquina. Sin ruido.
Para quién funciona
El dispositivo de avance mandibular funciona mejor en apnea leve a moderada. Es decir, pacientes que tienen entre 5 y 30 episodios de apnea por hora. En apnea severa — más de 30 episodios por hora — el CPAP suele ser necesario, aunque en algunos casos el dispositivo mandibular se puede usar como complemento.
También funciona mejor cuando la anatomía del paciente lo permite. Necesitas dientes suficientes para anclar el dispositivo. Necesitas una articulación de mandíbula que pueda tolerar la posición adelantada durante toda la noche. Si ya tienes un problema articular serio, hay que tratarlo primero.
Por eso este dispositivo lo debe hacer un especialista en mandíbula, no un dentista general que compra un kit genérico. La posición a la que se adelanta la mandíbula importa. Un milímetro de más puede causar dolor articular. Un milímetro de menos y no funciona. El ajuste tiene que ser preciso y hecho a la medida de cada paciente.
Cómo se hace en SOI
El proceso empieza con una evaluación completa de la mandíbula para asegurar que la articulación pueda tolerar el avance. Después coordino con el médico del sueño del paciente. Necesito el resultado del estudio del sueño para confirmar el diagnóstico y la severidad.
Si todo cuadra, tomo modelos de la boca y hago el dispositivo a medida. El avance se hace gradual — empiezo con unos milímetros y voy ajustando hasta encontrar la posición óptima: la que abre la vía aérea sin causar dolor articular.
Es un trabajo de equipo. El médico del sueño confirma el diagnóstico y mide la respuesta con un estudio de control. Yo manejo la mandíbula: el dispositivo, los ajustes, el cuidado de la articulación.
Lo que el dispositivo mandibular NO hace
Voy a ser directo porque no quiero crear expectativas falsas.
El dispositivo mandibular no cura la apnea. La controla mientras lo usas. Si dejas de usarlo, la apnea vuelve. Es como los lentes: corrigen tu visión mientras los usas, no arreglan el ojo.
No reemplaza al CPAP en todos los casos. Si tu apnea es severa, el CPAP sigue siendo la primera línea. El dispositivo mandibular es para la apnea leve a moderada, o para pacientes que no toleran el CPAP.
No es un tratamiento que cualquier dentista pueda hacer bien. Un dispositivo mal ajustado puede causar dolor articular, cambios en la mordida, o simplemente no funcionar.
Y no funciona sin diagnóstico previo. Necesitas un estudio del sueño que confirme la apnea y su severidad.
Cuándo sospechar que tu mandíbula tiene que ver con tu ronquido
No todo ronquido necesita un dispositivo mandibular. Pero estas son situaciones donde la mandíbula probablemente juega un papel:
- Tienes la mandíbula pequeña o retrasada (te lo han dicho, o se nota al mirarte de perfil)
- Tienes mordida profunda — los dientes de arriba cubren casi completamente los de abajo al cerrar
- Roncas más cuando duermes boca arriba
- Además de roncar, rechinas los dientes
- Tienes bruxismo y tu tratamiento con placa no ha mejorado del todo tu cansancio diurno
- Ya probaste el CPAP y no lo toleraste
Si te identificas con dos o más de esas situaciones, una evaluación conjunta — sueño y mandíbula — tiene sentido.
La historia del paciente que roncaba y apretaba
Un paciente de 48 años vino referido por su esposa. Le daba vergüenza venir, pero ella insistió. Llevaba años roncando. El cansancio diurno lo atribuía a la edad y al trabajo. Pero además, se despertaba con la mandíbula adolorida todas las mañanas. El dentista le había hecho una placa genérica que no le sirvió.
Lo evalué. Mandíbula retrasada. Mordida profunda. Dientes con desgaste de bruxismo. Lo derivé a un estudio del sueño: apnea moderada, 22 eventos por hora. Probó el CPAP un mes. No lo toleró.
Le hice un dispositivo de avance mandibular. Tres citas de ajuste. El estudio de control a los dos meses: 4 eventos por hora. Normal.
Lo que él me contó fue más simple que los números. Un sábado se despertó a las 7, sin alarma, descansado. Se tomó el café sin cabecear. Manejó al trabajo el lunes sin sentir que necesitaba estacionarse a dormir. Y su esposa dormía la noche completa sin que los ronquidos la despertaran.
No le dolía la mandíbula. No roncaba. Se despertaba descansado. Tres cosas que llevaba años sin tener.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si necesito un estudio del sueño?
Si roncas fuerte, si tu pareja ha notado que dejas de respirar, si te despiertas con la boca seca o con dolor de cabeza, y si durante el día sientes un cansancio que el sueño no resuelve — esas son señales suficientes para pedir un estudio. El estudio del sueño lo indica un médico especialista del sueño o un neumólogo. Es la única forma de confirmar la apnea y medir su severidad.
¿El dispositivo mandibular duele?
Las primeras noches puedes sentir presión en los dientes y la mandíbula. Es normal — el aparato está adelantando la mandíbula y los tejidos necesitan adaptarse. Esa molestia baja en una o dos semanas. Si persiste o empeora, se ajusta el grado de avance. Un dispositivo bien calibrado no debería causar dolor sostenido.
¿Puedo usar el dispositivo mandibular si ya tengo problemas en la articulación?
Depende del tipo y la severidad del problema articular. Si la articulación tiene un trastorno activo — dolor, traba, inflamación — generalmente hay que tratarlo primero. Si la articulación está estable aunque tenga un historial, se puede avanzar la mandíbula de manera más conservadora. Es una evaluación caso por caso que hago antes de fabricar cualquier dispositivo.
¿El ronquido sin apnea también se puede tratar con un dispositivo mandibular?
Sí. El ronquido sin apnea — lo que se llama ronquido primario — puede mejorar con un dispositivo de avance mandibular si la causa es la posición retrasada de la mandíbula. Pero antes de asumir que es "solo ronquido," el estudio del sueño debería descartarlo. Muchas personas que creen que solo roncan en realidad tienen apnea leve.
¿El dispositivo mandibular reemplaza la placa para bruxismo?
Son aparatos diferentes con funciones diferentes. La placa para bruxismo redistribuye la fuerza y protege los dientes. El dispositivo de avance mandibular adelanta la mandíbula para abrir la vía aérea. En pacientes que tienen ambos problemas — bruxismo y apnea — a veces se puede diseñar un dispositivo que cumpla las dos funciones. Pero eso se decide caso por caso.
Si roncas, te despiertas cansado y además te duele la mandíbula, esas tres cosas pueden estar más conectadas de lo que piensas. En SOI evaluamos la mandíbula, la articulación y la mordida como parte del abordaje del ronquido y la apnea. Si ya tienes un diagnóstico de apnea y no toleraste el CPAP, o si sospechas que tu mandíbula tiene algo que ver con tu ronquido, una evaluación toma 30 minutos y te da un panorama claro.
Este artículo es informativo y no reemplaza una consulta profesional. La apnea del sueño requiere diagnóstico con estudio del sueño y manejo coordinado con un médico especialista.
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