Se me desencajó la mandíbula: primeros auxilios y tratamiento
¿Se te salió la mandíbula de su lugar y no puedes cerrar la boca?
Estabas bostezando, o riendo con la boca muy abierta, o mordiendo algo grande — y de repente la mandíbula se fue hacia adelante y no regresó. La boca se quedó abierta. No puedes cerrarla. Hay dolor intenso frente a los oídos. La cara se ve distinta. Y el pánico llega rápido.
Si esto te acaba de pasar o le pasó a alguien cerca de ti: la mandíbula se dislocó. El hueso se salió de la articulación. Necesita atención profesional para volver a su lugar. No intentes cerrarla tú mismo a la fuerza.
Esto es lo que debes saber y hacer en los próximos minutos.
Lo que NO debes hacer
Antes de decirte qué hacer, necesito que entiendas qué no hacer. Porque las primeras reacciones instintivas son las que más daño causan.
No intentes cerrar la boca empujando la mandíbula hacia arriba. El hueso está atorado fuera de su posición normal. Empujar hacia arriba lo presiona más contra el hueso del cráneo y puede dañar la articulación, fracturar algo, o lesionar los nervios y vasos sanguíneos que pasan por esa zona.
No dejes que alguien sin entrenamiento intente "acomodártela." He visto videos en internet que muestran maniobras caseras para recolocar la mandíbula. La maniobra existe, sí — pero requiere saber exactamente hacia dónde guiar el hueso, cuánta fuerza aplicar, y cómo protegerse de la mordida involuntaria que ocurre cuando la mandíbula regresa a su lugar. Sin entrenamiento, puedes hacer mucho más daño que bien.
No esperes a que "se acomode sola." Una mandíbula completamente dislocada no regresa a su lugar sin ayuda. Mientras más tiempo pase fuera de posición, más se inflaman los músculos y los tejidos, y más difícil se vuelve la reducción. Si llevas más de una hora con la boca abierta y no cierra, busca atención ya.
Primeros auxilios: qué hacer ahora mismo
1. Mantén la calma y sujeta la mandíbula suavemente
Usa una bufanda, un pañuelo grande o una toalla doblada para sostener la mandíbula desde abajo. No para cerrarla — para darle soporte. Esto reduce el dolor porque el peso de la mandíbula colgando estira los músculos y los tejidos de la articulación.
2. No comas ni bebas nada
Con la boca abierta y la mandíbula fuera de lugar, tragar es difícil y hay riesgo de que algo se vaya por donde no debe. Si produces saliva, déjala caer en una toalla. No intentes tragar a la fuerza.
3. Aplica frío en la zona
Si tienes hielo o una compresa fría, envuélvela en una tela y colócala frente a los oídos, en la zona de la articulación. Esto ayuda a controlar la inflamación y reduce algo del dolor.
4. Ve a urgencias o contacta a tu especialista de ATM
La mandíbula dislocada necesita una maniobra profesional para regresar a su lugar. Esto se puede hacer en una sala de emergencias o en la consulta de un especialista en la articulación de la mandíbula.
En Quito, si tienes una mandíbula desencajada, puedes comunicarte al (02) 450 4997 o al celular 095 879 6332.
Si no puedes contactar a un especialista, ve a la emergencia del hospital más cercano. Los médicos de urgencias pueden realizar la maniobra de reducción.
Qué es exactamente una mandíbula dislocada
Para que entiendas lo que está pasando: la mandíbula se conecta con el cráneo a través de dos articulaciones — una delante de cada oído. En cada articulación, una parte redondeada del hueso de la mandíbula encaja dentro de una cavidad del hueso del cráneo. Es como una bola en una cuenca.
Cuando la boca se abre demasiado, esa "bola" puede deslizarse hacia adelante, pasar por encima de un borde que normalmente la contiene, y quedar atorada del otro lado. Es como un cajón que se sale de su riel. No puede regresar solo porque quedó en una posición donde los músculos, que ahora están estirados y en espasmo, lo jalan más hacia adelante en vez de regresarlo.
Puede pasar de un solo lado — y la mandíbula se ve desviada — o de los dos lados — y la boca queda abierta sin poder cerrar.
Dislocación completa vs. parcial: ¿cuál es la diferencia?
No todas las "mandíbulas desencajadas" son iguales. La diferencia entre los dos tipos determina qué tan urgente es la situación.
Dislocación completa (luxación)
El hueso se salió completamente de su posición. La boca no cierra. Hay dolor fuerte. Se ve a simple vista que algo está mal — la cara se ve asimétrica, la mandíbula parece estar más adelante de lo normal. Esto necesita reducción profesional. No va a resolverse solo.
Dislocación parcial (subluxación)
El hueso se deslizó parcialmente fuera de su posición pero no se quedó trabado. A veces se siente como un "salto" al abrir la boca — la mandíbula se va hacia adelante y regresa sola con un tronido. Es incómodo, puede ser doloroso, y asusta. Pero en la mayoría de los casos se resuelve solo en segundos.
Si esto te pasa frecuentemente — la mandíbula se "sale" al bostezar y regresa sola — no es una emergencia cada vez que ocurre. Pero sí es una señal de que la articulación está inestable y necesita evaluación. La mandíbula que se traba repetidamente es un problema que tiende a empeorar con el tiempo.
Lo que pasa si no buscas tratamiento
Voy a ser directo. Una dislocación completa que no se reduce en las primeras horas se vuelve más difícil de tratar. Los músculos entran en espasmo y se endurecen en la posición incorrecta. Los tejidos se inflaman. Después de 24-48 horas, la reducción puede necesitar sedación o anestesia general porque los músculos están tan rígidos que no permiten la maniobra con el paciente despierto.
Y si la mandíbula se disloca y no se trata la causa, va a volver a dislocarse. La articulación que se dislocó una vez queda más inestable. Los tejidos que contienen el hueso se estiraron. La próxima vez se sale con menos esfuerzo — un bostezo más pequeño, un bocado menos grande.
He visto pacientes con dislocaciones recurrentes — tres, cuatro, cinco veces. Cada episodio estira más los tejidos y hace la articulación más inestable. Es un ciclo que solo se rompe con tratamiento.
Cómo se reduce la mandíbula dislocada
La maniobra de reducción es un procedimiento que se hace en consulta o en urgencias. Es rápido cuando se ejecuta correctamente — toma segundos. Te explico qué esperar.
Antes de la maniobra
El profesional puede aplicar un anestésico local en la articulación para reducir el dolor y relajar los músculos. En algunos casos se usa también un relajante muscular por vía oral o inyectable. Esto facilita la maniobra porque los músculos que están en espasmo necesitan relajarse para permitir que el hueso regrese a su sitio.
La maniobra
El profesional coloca los pulgares envueltos en gasa sobre las muelas inferiores del paciente — a ambos lados. Ejerce presión firme hacia abajo para liberar la "bola" del hueso de donde está atorada, y después guía la mandíbula hacia atrás. Cuando el hueso regresa a su cavidad, se escucha y se siente un "clic" — y la boca se cierra.
La gasa en los pulgares es por seguridad: cuando la mandíbula regresa a su lugar, la boca se cierra con fuerza involuntaria. Sin protección, el profesional puede sufrir una mordida seria.
Después de la maniobra
El alivio es casi inmediato. La boca cierra. El dolor agudo desaparece. Pero la articulación queda inflamada y dolorida por unos días — como un tobillo después de un esguince.
Se coloca un vendaje suave que limita la apertura durante 24-48 horas. Se indica dieta blanda. Antiinflamatorio. Y reposo mandibular — no bostezar con la boca muy abierta, no cantar, no gritar.
Tratamiento después de la reducción: evitar que vuelva a pasar
La reducción resuelve la emergencia. Pero sin tratamiento posterior, la mandíbula se va a volver a dislocar. He visto ese patrón demasiadas veces.
Fase 1: Las primeras dos semanas
Dieta blanda estricta. Evitar abrir la boca más de dos centímetros. No bostezar con la boca completamente abierta — cuando sientas el bostezo venir, pon el puño debajo de la barbilla para limitar la apertura. Hielo las primeras 48 horas, después calor húmedo. Antiinflamatorio según indicación.
Fase 2: Estabilización (semanas 2-8)
Aquí es donde se trabaja para que no vuelva a pasar. El tratamiento incluye:
Placa para dormir. Una férula hecha a medida que mantiene la mandíbula en una posición estable y protege la articulación. Se usa al dormir y, en las primeras semanas, también durante el día si hay riesgo de otra dislocación.
Ejercicios de fortalecimiento. Ejercicios específicos para fortalecer los músculos que contienen la mandíbula dentro de la articulación. Son sencillos — se hacen en casa, 5 minutos al día — pero son la diferencia entre una articulación que se vuelve a dislocar y una que se estabiliza.
Entrenamiento de apertura controlada. Te enseño a abrir la boca dentro de un rango seguro. Suena básico, pero después de una dislocación, necesitas recalibrar cuánto puedes abrir sin riesgo. Con el tiempo, el rango aumenta a medida que la articulación se fortalece.
Fase 3: Evaluación de causa de fondo
Una mandíbula que se disloca no es casualidad. Hay factores que la hicieron vulnerable:
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Articulaciones hipermóviles. Algunas personas tienen articulaciones naturalmente más flexibles que otras. Si eres de las personas que pueden hiperextender los codos o las rodillas, tu articulación mandibular también puede ser más laxa.
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Historial de mordida desalineada. Cuando los dientes no encajan bien entre sí, la mandíbula tiene que hacer movimientos más amplios para masticar. Esos movimientos amplios estiran la articulación con el tiempo.
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Tronidos o chasquidos previos. Si la mandíbula tronaba al abrir la boca antes de la dislocación, eso indica que la articulación ya tenía inestabilidad. Esos sonidos al abrir eran una señal temprana.
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Episodios anteriores de bloqueo. Si la mandíbula se trababa parcialmente antes de dislocarse completamente, el problema ya venía progresando.
Identificar y tratar estos factores es lo que previene la recurrencia. Sin esto, estás solo esperando que pase de nuevo.
Para entender mejor el panorama completo de por qué duele y falla la mandíbula, ese artículo te da contexto adicional.
Lo que cambia con tratamiento completo
Un paciente de 28 años llegó a urgencia un sábado. Se le había dislocado la mandíbula al bostezar en la mañana. Era la tercera vez en un año. Las dos anteriores se la habían reducido en emergencia, le habían dado analgésicos, y lo habían mandado a casa. Nadie le había dado tratamiento para evitar que volviera a pasar.
Le hice la reducción. Pero esta vez, le puse un plan completo: placa, ejercicios de fortalecimiento, entrenamiento de apertura controlada. A los tres meses me dijo: "Doctor, la semana pasada bostecé enorme y no pasó nada. Antes le tenía terror a los bostezos."
Eso es lo que cambia. No solo que no se disloque — el miedo desaparece. Dejas de vivir cuidando cada apertura de boca, calculando cuánto puedes bostezar, con miedo a que la mandíbula se vuelva a salir. Esa tranquilidad vale más que la maniobra de reducción.
Preguntas frecuentes
¿La mandíbula dislocada se puede acomodar sola?
Una dislocación parcial — donde la mandíbula se sale y regresa en segundos — sí se reduce sola. Una dislocación completa — donde la boca se queda abierta y no cierra — no. Necesita maniobra profesional. Mientras más rápido se haga, más fácil es la reducción.
¿Es peligrosa la maniobra de reducción?
Cuando la hace un profesional con experiencia, es un procedimiento seguro y rápido. Los riesgos son mínimos. Lo que sí es peligroso es intentar hacerla sin entrenamiento o dejar pasar horas sin reducción, porque los tejidos se inflaman y la maniobra se complica.
¿Se puede dislocar la mandíbula al dentista durante un tratamiento?
Es raro, pero puede ocurrir en procedimientos que requieren tener la boca abierta mucho tiempo — como una extracción complicada. Si tienes historial de dislocación mandibular o si tu mandíbula truena o se traba, díselo a tu dentista antes de cualquier procedimiento para que tome precauciones con la apertura.
¿Hay cirugía para la mandíbula que se disloca seguido?
Existe, pero se reserva para casos donde el tratamiento con placa, ejercicios y modificación de hábitos no logra estabilizar la articulación después de varios meses. La cirugía busca tensar los tejidos que contienen la articulación o modificar la forma del hueso para evitar que la "bola" se escape. Es la última opción, no la primera. En mi experiencia, la mayoría de los casos se resuelven sin llegar a ese punto.
¿Cuánto tiempo toma recuperarse de una dislocación?
La reducción da alivio inmediato. La inflamación y el dolor residual ceden en 5-7 días con tratamiento. La rehabilitación completa — hasta sentirte seguro de que no va a volver a pasar — toma 6-8 semanas con placa y ejercicios. Es una inversión de tiempo que previene años de episodios recurrentes.
Si se te dislocó la mandíbula, sujétala suavemente con una tela, no intentes cerrarla a la fuerza, y busca atención profesional de inmediato. En Quito, puedes llamar al (02) 450 4997 o al 095 879 6332. Si no puedes contactar a un especialista, ve a la emergencia más cercana.
Este artículo es informativo y no reemplaza una consulta profesional. La mandíbula dislocada requiere atención de un profesional capacitado. No intentes reducirla sin entrenamiento.
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