¿A qué edad llevar a mi hijo al ortodoncista? La guía para padres
Tu dentista te dice "espera a que le salgan todos los dientes permanentes". Tu cuñada te dice que a su hijo le pusieron aparatos a los 6. Internet te dice 7 años. Tu mamá te dice que antes no existía eso y todos salieron bien. Y tú no sabes a quién hacerle caso.
Normal. Es una de las preguntas más comunes que recibo de los papás en mi consulta en Quito. Y la confusión tiene sentido, porque la respuesta no es un número fijo. Depende de qué esté pasando en la boca de tu hijo.
Pero hay una guía clara. Y después de más de 30 años viendo crecer mandíbulas y dientes de niños, te la puedo dar con confianza.
La respuesta corta: primera visita a los 7 años
Siete años. Esa es la edad que recomiendan las asociaciones de ortodoncia en todo el mundo, y la que yo sigo en mi práctica. No es un número arbitrario. A los 7 años pasan dos cosas que permiten evaluar mucho:
Salen las primeras muelas permanentes. Las muelas de los 6 años son las primeras piezas definitivas que aparecen. Su posición me dice cómo se está desarrollando la mordida del niño. Si las de arriba y las de abajo encajan bien. Si hay espacio suficiente para lo que viene.
Los dientes de adelante ya cambiaron. A los 7, los incisivos permanentes (los cuatro dientes del frente, arriba y abajo) ya están saliendo o ya salieron. Eso me permite ver si hay apiñamiento, si la mordida se está desviando, si los dientes están saliendo en una posición rara.
Con esas piezas en boca, puedo detectar problemas que serían invisibles un par de años antes. Y lo más importante: puedo ver la dirección en la que va el crecimiento de los huesos de la cara.
Primera visita no significa brackets
Esto lo tengo que aclarar porque es el miedo número uno de los papás. Llevar a tu hijo de 7 años al ortodoncista no significa que le voy a poner brackets ese día. Ni la siguiente semana. Probablemente ni ese año.
La primera visita es una evaluación. Miro los dientes, la mordida, cómo cierra la boca, cómo respira, cómo traga. Tomo una radiografía panorámica si es necesario. Y con eso determino una de tres cosas:
"Todo va bien, nos vemos en un año." Esto pasa en más de la mitad de los casos. El niño está creciendo normal, los dientes tienen espacio, la mordida se ve correcta. Solo hay que monitorear. Esa visita anual de seguimiento es gratis en mi consulta — no te cobro por decirte que tu hijo está bien.
"Hay algo que vigilar, nos vemos en 6 meses." Hay una señal que no me gusta del todo pero todavía no necesita intervención. Quizá un diente que está tardando en salir, o un espacio que se está cerrando demasiado rápido. Mejor verlo más seguido.
"Necesitamos actuar ahora." Esto es menos frecuente, pero cuando pasa, la intervención temprana marca una diferencia enorme. No estoy hablando de brackets completos. Estoy hablando de aparatos sencillos que guían el crecimiento.
Cuándo la intervención temprana cambia todo
No todos los problemas necesitan tratamiento temprano. Pero hay algunos donde esperar a que salgan todos los dientes permanentes es un error que se paga caro.
Mordida cruzada
Cuando los dientes de arriba cierran por dentro de los de abajo, sea adelante o en las muelas. Si un niño de 7 u 8 años tiene mordida cruzada, la quijada se desvía cada vez que cierra la boca. Año tras año, esa desviación moldea el hueso. Si esperas a los 13, el hueso ya creció torcido y la corrección es mucho más complicada. A veces requiere cirugía.
Un expansor a los 8 años corrige eso en 4 a 6 meses. Sin cirugía. Sin dolor. Y el hueso crece derecho desde ese momento.
Mandíbula que no crece al ritmo del resto de la cara
A veces la mandíbula de abajo se queda atrás y el niño queda con los dientes de arriba muy salidos, lo que llamamos una sobremordida marcada. Otras veces es al revés: la mandíbula crece demasiado y los dientes de abajo quedan por delante.
En estos casos, durante el crecimiento podemos usar aparatos de ortopedia que redirigen cómo crecen los huesos de la cara. Literalmente guiamos el crecimiento. Pero eso solo funciona mientras el niño está creciendo activamente. Si esperas a que termine el crecimiento, la única opción es cirugía o compromisos en el resultado.
Mordida abierta por hábitos
Un niño que se chupa el dedo, que respira por la boca crónicamente o que empuja los dientes con la lengua al tragar puede desarrollar una mordida abierta — los dientes de arriba y de abajo no se tocan al cerrar. Si el hábito se corrige temprano y el hueso todavía está blando por el crecimiento, la mordida puede cerrarse sola o con ayuda mínima.
Si esperas a los 14, el hueso ya se formó con esa abertura. La corrección es posible, pero toma más tiempo y esfuerzo.
Dientes permanentes bloqueados
A veces un diente permanente no tiene espacio para salir porque los dientes de leche no se cayeron a tiempo, o porque otro diente está en el camino. Si eso se detecta a los 8, se puede crear espacio con un mantenedor o un aparato simple. El diente sale solo.
Si nadie lo detecta y pasan tres o cuatro años, ese diente se queda impactado dentro del hueso. Sacarlo después requiere cirugía y tracción con ortodoncia. Más largo, más caro, más incómodo.
Señales que los papás pueden ver en casa
No necesitas ser dentista para notar estas cosas. Si tu hijo tiene alguna de estas señales, vale la pena adelantar esa primera visita, aunque todavía no tenga 7 años:
Respira por la boca. De día, de noche, cuando duerme. La boca siempre abierta. Esto afecta cómo crece la cara y la posición de los dientes. Merece evaluación pronto.
Se chupa el dedo después de los 4 años. Antes de los 3 o 4, es normal. Después, la presión constante del dedo empieza a mover los dientes de adelante hacia afuera y a moldear el paladar.
Los dientes de leche están muy apiñados. Si los dientes de leche no tienen espacios entre ellos, es una señal de que los permanentes (que son más grandes) probablemente no van a caber.
La mandíbula se desvía al cerrar. Mira a tu hijo de frente cuando cierra la boca. Si la mandíbula se va hacia un lado, aunque sea poquito, hay algo que no encaja bien.
Se queja de dolor al masticar. Un niño no debería tener dolor al masticar. Si lo tiene, puede haber un problema de mordida o de la articulación de la quijada que necesita revisión.
Ronca mucho o tiene apnea del sueño. Esto puede estar relacionado con cómo están creciendo los huesos de la cara y la posición de la mandíbula. Una evaluación temprana puede identificar si hay un componente que se puede tratar con ortopedia.
Perdió dientes de leche muy temprano o muy tarde. Si a los 4 años ya perdió muelas de leche por caries, los dientes vecinos pueden cerrar el espacio del permanente. Si a los 8 o 9 todavía no ha perdido ningún diente de leche, puede ser que los permanentes estén atrapados.
Qué evalúo en cada edad
A los 7 años: la foto inicial
Reviso la mordida con las primeras muelas y dientes permanentes. Busco mordidas cruzadas, problemas de crecimiento, hábitos que estén deformando los huesos. Si todo está bien, nos vemos en un año.
Entre los 8 y 10 años: la ventana de ortopedia
Si hay un problema de crecimiento de los huesos, esta es la mejor edad para intervenir. Los huesos todavía están blandos y responden bien a los aparatos. Aquí uso expansores del paladar, aparatos de avance de la mandíbula o dispositivos para corregir hábitos. Estos tratamientos duran entre 6 y 12 meses.
No son brackets. Son aparatos funcionales que trabajan sobre los huesos, no sobre los dientes individuales.
Entre los 11 y 13 años: la fase de tratamiento completo
Aquí ya salieron (o están saliendo) todos los dientes permanentes excepto las muelas del juicio. Si el niño necesita ortodoncia completa con brackets, esta es la edad ideal. El crecimiento todavía ayuda, los dientes se mueven rápido y la cooperación del paciente suele ser buena.
Si se hizo una fase de ortopedia antes, el tratamiento completo suele ser más corto y más simple. Los huesos ya están en buena posición; solo falta alinear los dientes.
Después de los 14: todavía se puede
Si tu hijo tiene 15 o 16 y nunca ha ido al ortodoncista, no te sientas mal. Todavía se puede hacer todo. Lo que pasa es que correcciones que a los 8 se hacían con un aparato simple, a los 15 se hacen con brackets y más tiempo. Y los problemas de huesos que a los 9 se corregían con crecimiento, a los 16 necesitan compensaciones.
Tarde es mejor que nunca. Siempre.
"Espera a que le salgan todos los dientes"
Escucho esto seguido. Y en muchos casos el consejo de esperar está bien. Si la mordida se ve correcta, los dientes tienen espacio y no hay hábitos preocupantes, esperar y monitorear es la decisión correcta.
Pero en otros casos, esperar es exactamente el problema. Un niño con mordida cruzada a los 7 que "espera hasta los 13" lleva 6 años creciendo torcido. Esos 6 años no se recuperan. El hueso ya se formó así.
La clave es saber la diferencia. Y para eso necesitas un ortodoncista que evalúe, no un consejo general que aplique a todos los niños por igual.
Cuánto cuesta la primera consulta y el tratamiento
La primera consulta de evaluación es una inversión pequeña. Y en mi consulta, las visitas de seguimiento anuales (cuando solo estamos monitoreando el crecimiento) no tienen costo.
Si tu hijo necesita ortopedia temprana, el costo es significativamente menor que un tratamiento completo con brackets. Y si necesita brackets después, el haber hecho ortopedia antes reduce la duración y el costo. Es una inversión que se paga sola.
Imagínate esto
Tu hijo crece con los dientes derechos. Sin ese complejo de sonreír que tú quizá tuviste. Muerde bien. Respira bien. La cara se desarrolla de forma simétrica. Y cuando llega a los 18, tiene una sonrisa que le funciona y le gusta. Sin cirugías. Sin tratamientos largos de último minuto. Porque alguien (tú) tomó la decisión de evaluarlo a tiempo.
Eso es lo que hace una evaluación temprana. No es poner brackets a un niño de 7 años. Es ver el camino que viene y, si hace falta, corregir la dirección antes de que sea caro y complicado.
Preguntas frecuentes
¿A los 7 años no es muy chiquito para ir al ortodoncista?
No. A los 7 no se ponen brackets. Se evalúa cómo está creciendo todo y se decide si hay que hacer algo o simplemente monitorear. La mayoría solo necesitan seguimiento anual.
¿Si mi hijo necesita tratamiento temprano, va a necesitar brackets después también?
Depende. Algunos niños que hacen ortopedia temprana ya no necesitan brackets. Otros sí necesitan una segunda fase, pero más simple y corta que si no se hubiera hecho nada antes.
¿Los aparatos de ortopedia duelen?
Las primeras 48 horas pueden causar presión o molestia leve. Después, los niños se adaptan rápido. Mucho más rápido que los adultos, de hecho. En una semana ya ni se acuerdan de que lo tienen puesto.
¿Qué pasa si mi hijo tiene 10 años y nunca ha ido al ortodoncista?
Llévalo ahora. Todavía estás dentro de la ventana de crecimiento donde se pueden hacer muchas cosas. No te sientas culpable — lo que cuenta es actuar cuando te das cuenta, no lamentarte por el tiempo que pasó.
¿Cómo sé si mi dentista tiene razón al decir "espera"?
Si ves algo que te preocupa — respiración por la boca, mordida torcida, mandíbula desviada — busca una segunda opinión con un ortodoncista. El dentista general puede no tener la formación para detectar ciertos problemas de crecimiento.
Siguiente paso
Si tu hijo tiene 7 años o más y nunca ha sido evaluado por un ortodoncista, este es el momento. Si es menor de 7 pero ves alguna de las señales que mencioné arriba, también es buen momento.
Puedes agendar una cita de evaluación en la clínica SOI en Quito. Revisamos cómo va el crecimiento y te doy un plan claro: si hay que actuar, cuándo y cómo.
Si quieres entender más sobre problemas de mordida específicos, te recomiendo leer sobre mordida cruzada, mordida abierta o dientes chuecos.
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