Mi prótesis dental me molesta: causas y cómo solucionarlo

Mi prótesis dental me molesta — implantes dentales Quito

El pegamento ya no alcanza. Te pones la prótesis en la mañana, desayunas algo suave — porque lo duro ya dejó de ser opción — y a media mañana se aflojó. Masticas de un solo lado. Evitas ciertos alimentos. En la reunión con amigos pides sopa en vez de lo que realmente quieres porque me da pena que se mueva.

O peor: te duele. La encía está roja, irritada. Hay un punto donde el acrílico presiona y cada vez que cierras la boca sientes ese roce que ya forma llaga. Te la sacas un rato para descansar. Te la vuelves a poner porque no quieres que te vean sin dientes.

Si algo de esto te suena familiar, no estás solo. Es una de las quejas más frecuentes que recibo en mi consulta. Pacientes con prótesis que alguna vez les quedaron bien y que ahora les hacen la vida difícil. Y la buena noticia es que tiene solución. Casi siempre.

Por qué la prótesis que antes servía ya no funciona

Esto es lo que la mayoría de la gente no sabe: tu boca cambia con el tiempo. La prótesis no cambia. Y ahí empieza el problema.

El hueso se achica

Cuando se pierde un diente, el hueso que lo sostenía deja de recibir estímulo. Ya no tiene raíz que lo mantenga activo. Y como el cuerpo es eficiente, empieza a reabsorber ese hueso — lo deshace de a poco porque "ya no lo necesita."

Ese proceso es lento pero constante. En el primer año después de perder los dientes, se pierde hasta un 25% del ancho del hueso. Después sigue, más despacio, pero sigue. Año tras año.

La prótesis se fabricó para la forma que tenía tu boca cuando te la hicieron. Pero tu boca ya no tiene esa forma. El hueso se achicó. La encía se aplanó. Y la prótesis que hace 5 años encajaba perfecto ahora baila.

Desgaste del material

El acrílico de la prótesis se desgasta con el uso. Los dientes de plástico se aplanan. La base pierde su ajuste. Después de 5 a 7 años de uso diario, la prótesis ya no tiene la misma superficie de contacto con tu encía. Se mueve porque simplemente ya no calza.

Tu mordida cambia

Si te faltan dientes en una zona y los otros se van moviendo — porque los dientes migran cuando tienen espacio — la mordida cambia. Y una prótesis diseñada para una mordida que ya no existe genera puntos de presión donde no debería.

Los problemas más comunes

Voy a nombrar los que escucho todas las semanas. Si te identificas con más de uno, tu prótesis necesita atención.

Se mueve al comer

El clásico. Muerdes algo y la prótesis se levanta de un lado. O se desplaza hacia adelante. Tienes que empujarla con la lengua de vuelta a su lugar. Comer se convierte en un acto de equilibrio.

Esto pasa cuando la prótesis perdió retención — ya no se "agarra" bien a la encía porque el hueso de abajo se achicó y cambió la forma.

Puntos dolorosos

Zonas donde la prótesis presiona más de lo que debería. Se forma una llaga, una ampollita, un punto rojo que duele cada vez que cierras la boca. A veces el dolor es tan constante que prefieres sacarte la prótesis y quedarte sin dientes un rato.

Los puntos dolorosos aparecen cuando la base de la prótesis no calza bien con la forma actual de tu encía. Una zona alta, un borde filoso, una presión desigual. Es como un zapato que te queda grande — se mueve, roza y termina causando ampollas.

Se cae al hablar

Abres la boca para hablar y la prótesis de arriba se despega. O la de abajo se levanta. Empiezas a hablar con la mandíbula más cerrada para que no se note. Evitas reírte con ganas. Cambias tu forma de pronunciar ciertas palabras.

Náuseas

La base de la prótesis de arriba cubre el paladar. En algunas personas, eso genera un reflejo de náusea constante. No es "costumbre" — es que la prótesis está tocando una zona que activa ese reflejo. A veces el grosor de la base o su extensión hacia atrás es excesivo.

No puedes comer lo que quieres

Carne, manzanas, maní, choclo. Los alimentos que necesitan fuerza de mordida o movimiento lateral se vuelven imposibles. Te vas limitando a cosas blandas. Sopas. Arroz bien cocido. Pan remojado. Y eso afecta tu nutrición, tu vida social y tu ánimo.

Si no puedes comer bien por los dientes, eso no es algo que tengas que aceptar como normal.

Problemas para hablar

La "s" se te escapa. Algunas palabras suenan diferente. Sientes que la prótesis te ocupa espacio en la boca y la lengua no encuentra su lugar. Hablar por teléfono se vuelve incómodo porque notas que te cuesta articular bien.

Lo que pasa si solo "aguantas"

Muchos pacientes llegan a mi consulta después de años de aguantar una prótesis que les molesta. "Ya me acostumbré," me dicen. Pero no se acostumbraron — se resignaron.

Los primeros meses con una prótesis incómoda son solo eso: incómodos. Pero con el tiempo, el problema crece.

El hueso sigue achicándose. Cada año que pasa con una prótesis que no calza, la presión mal distribuida acelera la pérdida de hueso. Es un círculo: la prótesis se afloja porque el hueso se achicó, y como la prótesis se mueve y presiona mal, el hueso se achica más rápido.

Las llagas crónicas pueden volverse un problema serio. Una encía que se lastima y se cura y se vuelve a lastimar constantemente forma un tejido irritado que, en casos extremos, necesita cirugía para corregirse.

Y mientras tanto, dejas de comer bien. Te limitas. Pierdes peso o comes puro carbohidrato blando. Tu nutrición se afecta. Tu energía baja. Tu calidad de vida se reduce por algo que tiene solución.

Las soluciones según tu problema

No todas las prótesis que molestan necesitan la misma solución. Depende de qué problema tienes y qué tan avanzado está.

Ajuste o rebase

Si la prótesis tiene poco tiempo y el problema es un punto de presión específico, a veces basta con un ajuste. Se identifica dónde presiona más, se alivia esa zona y se vuelve a probar.

Cuando el hueso cambió de forma pero la prótesis todavía está en buenas condiciones, se puede hacer un rebase. Eso significa agregar una capa nueva de material en la parte interna de la prótesis para que vuelva a calzar con la forma actual de tu encía. Es como ponerle una plantilla nueva a un zapato. La prótesis queda más estable, más cómoda.

Eso sí — un rebase no resuelve el problema para siempre. El hueso va a seguir cambiando. En 2 o 3 años puede ser necesario otro ajuste o una prótesis nueva.

Prótesis nueva

Si tu prótesis tiene más de 7 u 8 años, los dientes están desgastados, la base ya perdió su forma y los rebases ya no alcanzan, lo mejor es una prótesis nueva.

Una prótesis nueva se fabrica para la forma que tu boca tiene ahora — no la que tenía hace 8 años. La retención mejora. Los puntos de dolor desaparecen. La mordida se ajusta a tu anatomía actual.

Pero quiero ser honesto: una prótesis nueva va a tener las mismas limitaciones que la anterior. Se apoya sobre la encía. No tiene raíces. Con el tiempo, el hueso volverá a cambiar y la historia se repetirá. Mejor que antes, sí. Pero con el mismo principio.

Prótesis sobre implantes: el salto grande

Aquí es donde la cosa cambia de verdad.

Un implante es un tornillo de titanio que se coloca dentro del hueso de la mandíbula o del maxilar. Ahí se fija. Se integra al hueso. Se convierte en una raíz artificial.

Cuando conectas una prótesis a implantes, deja de ser una dentadura que se "apoya" en la encía. Se convierte en una prótesis que se "sujeta" a los implantes. No se mueve. No se cae. No necesita pegamento. No baila al comer.

Hay diferentes opciones:

Sobreprótesis sobre 2 a 4 implantes. Se colocan 2 implantes en la mandíbula de abajo — o 4 arriba — y la prótesis se encaja en unos conectores que salen de los implantes. La prótesis se pone y se saca para limpiarla, pero cuando está puesta, está firme. Mucho más firme que cualquier prótesis convencional.

Prótesis fija sobre implantes. Se colocan entre 4 y 6 implantes y sobre ellos se atornilla una prótesis que no se retira. Es fija. Se queda en la boca. Se cepilla como si fueran dientes. El dentista la retira solo para mantenimiento, una o dos veces al año.

Si quieres saber más sobre cómo funcionan los implantes, tengo una guía completa de implantes dentales donde explico el proceso, los tiempos y lo que se siente.

¿Y si me da miedo la cirugía de implantes?

Es una preocupación legítima. Muchos pacientes llegan con esa inquietud. Pero la realidad es que la colocación de implantes se hace con anestesia local, es un procedimiento controlado y la molestia después es manejable — comparable a una extracción dental.

Si te preguntas si duele ponerse un implante, la respuesta honesta es que durante el procedimiento no sientes nada. Después hay inflamación y algo de molestia por 3 a 5 días. Nada que un analgésico no maneje.

No te sientas mal por tener prótesis removible

Quiero decir esto con claridad: usar prótesis removible no es un fracaso. Millones de personas en el mundo las usan. Funcionaron durante décadas como la mejor opción disponible. Y para muchos pacientes, una prótesis bien hecha y bien ajustada les devolvió la sonrisa y la capacidad de comer.

Lo que quiero que sepas es que si tu prótesis te está causando problemas, no tienes que resignarte. Hay opciones. Desde un simple ajuste hasta una solución fija con implantes. Lo que no tiene sentido es vivir con dolor, vergüenza o limitaciones cuando existen alternativas.

Imagina esto

Llevas años evitando morder una manzana. Pidiendo la comida más blanda del menú. Hablando con cuidado para que no se note que algo se mueve dentro de tu boca. Poniendo pegamento y esperando que dure hasta la noche.

Ahora imagina que te sientas a comer un almuerzo normal. Carne, ensalada, pan. Masticas con fuerza, de los dos lados, sin pensar en si algo se va a mover. Alguien te cuenta un chiste y te ríes — te ríes de verdad, con la boca abierta — y nada se despega. Nada se cae. Nada duele.

Esa es la diferencia entre una prótesis que molesta y una solución que funciona. Y después de 15 años de trabajar con pacientes que hicieron esa transición, te digo que la cara que ponen cuando muerden algo con confianza por primera vez en años no tiene precio.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dura una prótesis removible antes de que haya que cambiarla?

Entre 5 y 7 años en promedio. Después de eso, aunque se vea bien por fuera, la base ya no se ajusta igual a tu encía porque el hueso cambió. Los dientes de acrílico se desgastaron. Se puede rebasar para extender un poco más su vida, pero eventualmente necesita reemplazo.

¿El pegamento dental es dañino?

No es dañino si se usa correctamente y en cantidades normales. Pero el hecho de que necesites pegamento para que la prótesis se quede en su lugar es una señal de que algo no está bien. Una prótesis que calza correctamente no debería necesitar adhesivo — o solo una cantidad mínima.

¿A qué edad se pueden poner implantes?

No hay un límite de edad superior. He colocado implantes en pacientes de 70, 75, 80 años con resultados excelentes. Lo que importa no es la edad sino la salud del hueso y la salud general del paciente. Un examen clínico y una radiografía nos dicen si hay suficiente hueso para los implantes.

¿Puedo seguir usando mi prótesis vieja mientras me pongo implantes?

Sí, en la mayoría de los casos. El proceso de implantes toma varios meses — el implante necesita integrarse al hueso antes de cargar la prótesis nueva encima. Durante ese tiempo, ajustamos tu prótesis actual para que puedas seguir usándola sin que interfiera con la cicatrización de los implantes.

¿Qué pasa si ya no tengo suficiente hueso por haber usado prótesis muchos años?

Hay técnicas para resolver eso. Se puede colocar hueso adicional — un procedimiento llamado injerto óseo — para reconstruir la zona. O se pueden usar implantes más cortos o inclinados que aprovechan el hueso que todavía está disponible. En mi experiencia, la mayoría de los pacientes que creen que "ya no tienen hueso" sí tienen opciones. Hay que evaluarlo con una tomografía para saberlo con certeza.

¿Tu prótesis te está dando problemas?

Si tu prótesis te duele, se mueve, te limita o simplemente ya no la soportas, no esperes más. Ven a una evaluación en SOI. Revisamos qué está pasando, te explicamos tus opciones — desde un ajuste sencillo hasta implantes — y diseñamos un plan que se adapte a tu caso y tu presupuesto.

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