Dolor de oído sin infección: lo que tu otorrino podría no estar viendo

Dolor de oído sin infección — especialista ATM Quito

Según estudios publicados en la revista Journal of Oral Rehabilitation, hasta un 60% de los pacientes que consultan por dolor de oído crónico sin causa otológica evidente tienen un problema en la articulación de la mandíbula. Sesenta de cada cien. Y la mayoría ya pasó por el otorrino, ya tomó antibióticos, ya le dijeron que el oído está bien — y sigue con dolor.

Si ese número te parece alto, te entiendo. Pero después de más de 30 años evaluando articulaciones de la mandíbula en Quito, puedo decirte que encaja perfectamente con lo que veo en mi consulta cada semana. El dolor de oído sin infección es una de las razones de consulta más frecuentes que recibo — y casi siempre, el paciente llega después de meses de dar vueltas sin respuesta.

Qué pasa cuando sigues buscando la infección que no existe

Te quiero contar lo que veo repetirse una y otra vez.

El oído te empieza a doler. Vas al médico general. Te revisa, ve algo "un poco rojo", te manda antibiótico. Lo tomas completo. El dolor sigue. Vuelves. Te mandan otro antibiótico diferente. Tampoco funciona. Te refieren al otorrino. El otorrino te revisa a fondo, te hace audiometría, mira con el microscopio. Resultado: oído sano. Te dice que puede ser "estrés" o te manda gotas.

Mientras tanto, pasan los meses. El dolor se instala. Los músculos de la mandíbula que estaban un poco tensos ahora están duros y acalambrados. La articulación que estaba un poco inflamada ahora tiene una pieza interna fuera de lugar. Lo que al principio se resolvía con una placa para dormir y unas semanas de terapia, ahora necesita meses de tratamiento.

Ese recorrido me lo cuentan tres o cuatro pacientes por semana. No exagero.

Por qué el oído duele cuando el problema está en la mandíbula

La articulación temporomandibular — la ATM — está a milímetros del conducto auditivo. Literalmente al lado. Si te metes el dedo en el oído y abres y cierras la boca, puedes sentir cómo se mueve la articulación. Así de cerca están.

Pero la cercanía física es solo parte de la historia. Lo que realmente genera la confusión es que comparten el mismo nervio principal. El nervio que recoge la sensibilidad del oído es el mismo que recoge la sensibilidad de la articulación de la mandíbula y de varios músculos de la masticación. Cuando la ATM se inflama o los músculos se tensan, las señales de dolor viajan por ese nervio compartido. Tu cerebro recibe la señal y la interpreta como dolor de oído. Porque para tu sistema nervioso, es prácticamente el mismo sitio.

Esto se llama dolor referido: duele en un lugar, pero el origen está en otro. Es el mismo fenómeno por el que un infarto puede doler en el brazo izquierdo. No hay nada mal en el brazo — el dolor viaja por caminos nerviosos compartidos.

Y hay algo más. Un músculo pequeño que ayuda a abrir un conducto que conecta la garganta con el oído medio se activa cada vez que tragas o bostezas. Ese músculo comparte nervios con la mandíbula. Cuando hay un problema de ATM y los músculos de la zona están tensos, ese músculo se ve afectado. El resultado: sensación de oído tapado, presión, incluso zumbido. Todo sin que el oído tenga absolutamente nada.

Si ya te revisaron el oído y la mandíbula del mismo lado te molesta, lo que te explico aquí tiene relación directa con lo que cubrimos en el artículo sobre dolor de oído y mandíbula.

Cómo diferenciar dolor de oído por infección vs. dolor de oído por mandíbula

Esta tabla mental te puede ayudar a orientarte. No reemplaza un diagnóstico, pero te da una idea de hacia dónde apunta tu caso.

Señales de infección real de oído

Señales de que el dolor viene de la mandíbula

Si te identificas con tres o más señales del segundo grupo, la probabilidad de que tu oído no sea el problema es alta. El problema está al lado del oído, en la articulación.

Por qué el otorrino no siempre lo detecta

Quiero ser claro: no es que el otorrino esté haciendo mal su trabajo. Al contrario. El otorrino hace exactamente lo que le corresponde: revisa el oído. Y si el oído está sano, te lo dice. El tema es que la articulación de la mandíbula no es su especialidad.

La ATM cae en una zona gris entre la otorrinolaringología y la odontología. No se enseña con profundidad en la carrera de medicina general ni en la especialidad de oído, nariz y garganta. Se enseña en odontología, y específicamente en la subespecialidad de problemas de la articulación de la mandíbula.

Entonces ocurre algo lógico: te duele el oído, vas al médico del oído, el oído está bien, y nadie mira medio centímetro más allá donde está la articulación. No por negligencia. Por formación. Cada especialista mira lo que le toca.

El problema es que mientras das vueltas entre especialistas, el tiempo pasa. Y esta es una condición donde el tiempo importa. Si quieres entender mejor qué especialista puede evaluar esto correctamente, te recomiendo revisar la página de especialidad en ATM.

Otros síntomas que pueden acompañar al dolor de oído por ATM

El dolor de oído por mandíbula rara vez viene solo. Estos son los "compañeros de viaje" que veo con más frecuencia:

Zumbido o pitido en el oído

Un zumbido constante o intermitente que el otorrino no puede explicar. La tensión de los músculos de la mandíbula puede afectar las estructuras cercanas al oído y producir esa sensación.

Sensación de oído tapado

Como si estuvieras en un avión que no termina de aterrizar. No hay líquido, no hay infección — pero el oído se siente bloqueado.

Dolor que se extiende a la sien o detrás del ojo

Los músculos de la mandíbula se insertan en la zona de la sien. Cuando se tensan, el dolor sube. Muchos pacientes que tienen dolor de oído por ATM también tienen dolor de cabeza en las sienes que no responde a analgésicos.

Dolor de mandíbula de un solo lado

Si el dolor de oído es del lado izquierdo y la mandíbula del mismo lado te molesta al masticar o al despertar, esa coincidencia no es casualidad. El dolor de mandíbula de un solo lado es uno de los patrones más claros de disfunción de ATM.

Dolor de cuello

Los músculos de la mandíbula están conectados con los del cuello. Cuando unos se tensan, los otros compensan. Por eso el dolor de oído por ATM frecuentemente viene acompañado de cuello rígido del mismo lado.

Qué hago yo en consulta cuando llegas con este problema

La evaluación no es complicada ni dolorosa. Toma entre 20 y 30 minutos.

Historia clínica detallada. Me interesa saber cuánto tiempo llevas con el dolor, a quién ya consultaste, qué tratamientos probaste, cuándo es peor, cuándo mejora. Cada dato cuenta.

Examen de la articulación. Coloco los dedos sobre la ATM de cada lado y te pido que abras y cierres la boca. Busco dolor a la presión, clics, un sonido rasposo como arena al mover la mandíbula. Mido cuánto puedes abrir. Observo si la mandíbula se desvía al abrir — eso me dice qué lado está más afectado.

Examen muscular. Palpo cada grupo de músculos involucrado: los de la mandíbula, los de las sienes, los que están por detrás del pómulo, y los del cuello. Busco músculos agarrotados y nudos de tensión — puntos específicos donde el músculo está duro y duele al presionar. Esos puntos muchas veces son los que están mandando dolor hacia el oído.

Examen de la mordida. Reviso cómo contactan tus dientes, si hay desgaste, si hay puntos donde los dientes chocan antes de tiempo. Una mordida desalineada puede ser el factor que mantiene todo el ciclo de tensión.

Imágenes si las necesito. No siempre son necesarias. Pero en casos donde sospecho que hay daño en la articulación o necesito ver la anatomía con más detalle, pido una tomografía en 3D de las articulaciones. Me muestra los huesos, las superficies y si hay desgaste.

Cómo se trata el dolor de oído que viene de la mandíbula

El tratamiento depende de qué encuentre en la evaluación, pero te explico lo que hago en la mayoría de casos.

Placa para dormir

La mayoría de mis pacientes con este problema aprietan o rechinan los dientes de noche sin saberlo. La placa — una férula oclusal hecha a medida — se usa al dormir. Descarga la articulación, redistribuye la fuerza y deja que los músculos se relajen durante la noche. Se fabrica en dos citas y después de un par de noches ya te acostumbras.

Terapia muscular

Los músculos que llevan meses agarrotados necesitan ayuda para soltarse. Compresas tibias, ejercicios de relajación que enseño en consulta (5 minutos, 3 ejercicios, antes de dormir), y en casos severos, fisioterapia especializada en mandíbula.

Ajuste de mordida

Si hay dientes que chocan donde no deben y están manteniendo el ciclo de tensión, un ajuste mínimo — pulir puntos de contacto que interfieren — puede cambiar la mecánica completa. Es un procedimiento de una cita, indoloro.

Medicación de apoyo

Cuando el dolor es intenso, un ciclo corto de antiinflamatorio y relajante muscular ayuda a romper el ciclo. No es el tratamiento en sí — es lo que te permite llegar al tratamiento con menos molestia.

Cuánto tarda en mejorar

Un caso leve — dolor de 2-3 meses con la articulación todavía en buenas condiciones y solo los músculos tensos — puede mejorar en 3-4 semanas.

Un caso moderado — dolor de más de 6 meses, con algo fuera de lugar en la articulación — necesita 2-3 meses de tratamiento activo.

Un caso que lleva más de un año, con desgaste articular, puede necesitar 4-6 meses y tratamiento combinado con fisioterapia.

El dolor de oído suele ser de los primeros síntomas en mejorar, porque responde rápido a la relajación muscular. Muchos pacientes me reportan mejora del oído en las primeras 2-3 semanas, aunque el tratamiento completo siga.

Cómo se siente resolver esto

Una profesora de 39 años llegó a mi consulta después de 10 meses con dolor en el oído derecho. Había visitado tres otorrinos. Le habían dado dos ciclos de antibióticos, gotas, antihistamínicos. Todo sin resultado. Cuando la evalué, la articulación del lado derecho tronaba, los músculos de la mandíbula estaban completamente agarrotados y la mordida tenía puntos que no encajaban.

A las cinco semanas de tratamiento con placa y ejercicios me dijo: "Doctor, ayer me di cuenta de que no me toqué el oído en todo el día. Llevaba meses llevándome la mano al oído sin darme cuenta, como para verificar que todavía dolía. Ya no lo hago."

Eso es lo que más escucho. No una mejoría espectacular de un día para otro — sino un día en que el paciente se da cuenta de que ya no está pendiente del dolor. Que dejó de existir sin que se diera cuenta de en qué momento se fue.

Preguntas frecuentes

¿Si el otorrino dice que mi oído está bien, por qué sigo con dolor?

Porque el dolor no viene del oído. Viene de la articulación y los músculos que están justo al lado. Tu otorrino tiene razón — el oído está sano. El problema es que nadie revisó la estructura de al lado. Para eso necesitas un especialista en ATM que evalúe la articulación y la musculatura de la mandíbula.

¿Los antibióticos pueden ayudar si el dolor es por la mandíbula?

No. Los antibióticos tratan infecciones bacterianas. Si el problema es la articulación de la mandíbula, no hay bacteria involucrada. Tomar antibióticos cuando no hay infección no solo no ayuda — expone tu cuerpo a efectos innecesarios. Si ya tomaste dos ciclos y el dolor sigue igual, eso por sí solo es una señal fuerte de que la causa no es infecciosa.

¿Puede ser que tenga infección de oído Y problema de mandíbula al mismo tiempo?

Puede, pero es poco frecuente. Lo que veo más seguido es que un primer episodio sí fue infección, se trató, se resolvió, pero quedó un componente de ATM que ya estaba ahí antes o que se activó por la tensión de esas semanas con dolor. El dolor de la infección se fue pero quedó "otro dolor" que se siente igual. Ese otro dolor es el de la mandíbula.

¿A qué edad aparece este problema?

Lo veo desde los 18 hasta los 70 años. Pero el rango que más consulta es entre los 25 y los 50 — personas en edad laboral, con estrés, que aprietan los dientes sin saberlo. No es exclusivo de una edad. Si tienes dolor de oído crónico que no responde a tratamiento del oído, la edad no descarta que sea la mandíbula.

¿Puede el estrés causar dolor de oído?

El estrés por sí solo no causa dolor de oído. Pero el estrés te hace apretar los dientes, tensar la mandíbula, y dormir con los músculos de la cara contraídos. Esa tensión crónica inflama la articulación y los músculos, y eso sí genera dolor que se siente en el oído. El estrés es el disparador, no la causa directa. La causa es lo que el estrés le hace a tu mandíbula.


Si llevas semanas o meses con dolor de oído que los antibióticos no quitan y el otorrino no explica, el siguiente paso es una evaluación de la articulación de la mandíbula. Toma media hora, no duele, y puede darte la respuesta que llevas tiempo buscando. Muchas veces, la solución está a medio centímetro de donde todos han estado mirando.

Para entender mejor cómo funciona esta conexión, te recomiendo leer por qué duele la mandíbula: las causas más comunes.

Este artículo es informativo y no reemplaza una consulta profesional. Cada caso requiere evaluación clínica individual.

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