Me faltan dientes: opciones para reemplazarlos y recuperar tu sonrisa

Me faltan dientes — implantes dentales Quito

Comes solo de un lado. Ya te acostumbraste. Cuando hay algo duro, lo llevas al lado que tiene dientes y ahí lo trabajas. Del otro lado ni lo intentas.

Al hablar, la lengua busca el espacio vacío. Lo explora. Es un hábito automático que no puedes controlar. Y cuando sonríes — si es que sonríes abierto — calculas el ángulo. La foto del lado bueno. La sonrisa que muestra solo lo justo.

Te da pena. No lo dices así, pero es eso. Te da pena que se vea el espacio. Te da pena que alguien lo note. Y lo peor no es el espacio en sí — es todo lo que dejaste de hacer por él. Dejar de reírte fuerte. Dejar de comer lo que quieres. Dejar de sentirte cómodo cuando hablas con alguien de cerca.

Llevo más de 15 años trabajando con personas que perdieron dientes. Y lo primero que quiero que sepas es esto: lo que sientes es normal. Perder dientes afecta mucho más que la masticación. Afecta cómo te ves a ti mismo. Pero también quiero que sepas algo más: siempre hay una solución. No importa cuántos dientes falten, cuánto tiempo haya pasado o cuál haya sido la causa. Hay formas de recuperar lo que perdiste.

Voy a explicarte todas las opciones que existen, con honestidad. Qué hace cada una, para quién funciona, cuáles son sus limitaciones y cómo elegir.

Por qué perder dientes importa más de lo que crees

Cuando se pierde un diente, la boca no se queda como está. Cambia. Lento, pero cambia.

Los primeros meses. El espacio está ahí pero no pasa mucho. Te adaptas a masticar diferente. La encía del espacio cicatriza. Puede que nadie más lo note si es una muela de atrás. Parece que "no pasa nada."

Entre 6 meses y un año. Los dientes vecinos empiezan a moverse. Se inclinan hacia el espacio vacío, buscando llenarlo. El diente de arriba que mordía contra el que falta empieza a bajar — se alarga, sale de su posición porque ya no tiene contra qué sostenerse. La mordida cambia. Puede aparecer sensibilidad en dientes que antes estaban bien.

Entre 1 y 3 años. El hueso donde estaba la raíz del diente se va perdiendo. Sin la estimulación que la raíz le daba al masticar, el cuerpo entiende que ese hueso ya no se necesita y lo reabsorbe. La encía se hunde. El reborde donde estaba el diente se aplana. Si después quieres poner un implante, puede que el hueso no alcance y haya que reconstruirlo primero — lo cual agrega tiempo y costo.

A largo plazo. Si faltan varios dientes, los cambios se aceleran. La mordida se desorganiza. Los dientes que quedan reciben más carga de la que les toca. Se desgastan más rápido, se pueden fracturar. La cara puede cambiar — los labios se hunden, el tercio inferior de la cara se acorta. Se ven más años de los que tienes.

No te cuento esto para asustarte. Te lo cuento para que entiendas una cosa: cada mes que pasa sin reemplazar un diente hace que el tratamiento futuro sea un poco más complejo. Actuar pronto te da más opciones y mejores resultados.

Las opciones que existen

Hay cuatro formas principales de reemplazar dientes que faltan. Cada una tiene su lugar. Ninguna es perfecta para todos los casos.

Implantes dentales

Un implante es un tornillo de titanio que se coloca en el hueso de la mandíbula o del maxilar, en el lugar donde estaba la raíz del diente. Sobre ese tornillo se pone una corona — la parte visible, que se ve y funciona como un diente natural.

Cómo funciona. Se coloca el implante con una pequeña cirugía. El hueso se fusiona con el titanio durante los meses siguientes — un proceso que toma entre 3 y 6 meses. Cuando la unión es firme, se coloca la corona definitiva.

Ventajas:

Desventajas:

Para quién: Cualquier persona con suficiente hueso y buena salud general. Es la opción preferida para reemplazar uno, dos o tres dientes en diferentes zonas de la boca. Funciona tanto adelante como atrás.

Puentes fijos

Un puente es una pieza que reemplaza uno o dos dientes faltantes apoyándose en los dientes de cada lado. Los dientes vecinos se tallan para servir de pilares, y sobre ellos se cementa una estructura que incluye los dientes faltantes en el medio.

Cómo funciona. Se preparan los dientes que van a servir de soporte — se les reduce su tamaño para que la estructura del puente encaje sobre ellos. Se toma una impresión, se fabrica el puente en un laboratorio y se cementa de forma definitiva.

Ventajas:

Desventajas:

Para quién: Pacientes que no quieren o no pueden ponerse un implante, y cuyos dientes vecinos ya tienen restauraciones grandes o coronas. Si los dientes de al lado ya necesitan coronas de todas formas, aprovecharlos como pilares de puente tiene más sentido.

Prótesis removibles

Las prótesis removibles — parciales o completas — son aparatos que se quitan y se ponen. Las parciales reemplazan algunos dientes y se sujetan con ganchitos a los dientes que quedan. Las completas reemplazan todos los dientes de un arco.

Cómo funciona. Se toman impresiones de la boca, se fabrican en un laboratorio y se ajustan. El paciente se las pone durante el día y se las quita para dormir y para limpiarlas.

Ventajas:

Desventajas:

Para quién: Pacientes que necesitan reemplazar muchos dientes a un costo accesible, o como solución temporal mientras se planifica algo más definitivo.

All-on-4 o All-on-6

Esta opción es para personas que perdieron todos los dientes de un arco — o que están por perderlos. En lugar de poner un implante por cada diente faltante, se colocan 4 o 6 implantes distribuidos de forma estratégica, y sobre ellos se fija una prótesis completa que no se quita.

Cómo funciona. Se colocan los implantes en una cirugía. En muchos casos, ese mismo día se coloca una prótesis provisional fija — sales del consultorio con dientes. Después de que los implantes se integren con el hueso, se fabrica la prótesis definitiva.

Ventajas:

Desventajas:

Para quién: Pacientes que perdieron todos o casi todos los dientes de un arco, que usan prótesis removibles y quieren algo fijo, o cuyos dientes restantes ya no se pueden salvar.

Cómo elegir la opción correcta

No hay una respuesta universal. La mejor opción para ti depende de varios factores.

Cuántos dientes faltan. Un solo diente: implante o puente. Varios dientes en diferentes zonas: implantes o prótesis parcial. Todos los dientes: All-on-4/6 o prótesis completa.

Cuánto hueso queda. Si el hueso se mantuvo, las opciones son amplias. Si se perdió mucho, puede ser necesario reconstruirlo antes de poner implantes, o considerar opciones que no dependan del hueso.

Cuánto tiempo ha pasado. Mientras más tiempo sin dientes, más hueso se ha perdido y más se han movido los dientes vecinos. A veces hay que hacer ortodoncia antes de la rehabilitación para devolver los dientes vecinos a su posición.

Tu salud general. Condiciones como diabetes mal controlada, tratamientos que afectan la cicatrización o fumar mucho pueden influir en qué opciones son viables. No las eliminan necesariamente, pero las condicionan.

Tu presupuesto. Los implantes son la opción más costosa. Las prótesis removibles son las más accesibles. Los puentes están en el medio. En la consulta te doy opciones para diferentes presupuestos, y hay planes de pago para hacer accesible lo que necesitas.

Lo que esperas. Si quieres algo que se sienta como tus dientes naturales, los implantes son lo más cercano. Si necesitas algo funcional y económico ahora, una prótesis removible cumple mientras planificas algo más definitivo.

No dejes que la pena te detenga

He recibido pacientes que esperaron 5, 10, hasta 15 años para venir. No porque no quisieran. Porque les daba pena. Les daba pena mostrar la boca. Les daba pena que los juzgaran. Les daba pena decir "se me cayeron los dientes."

Nadie te va a juzgar aquí. He visto bocas en todas las condiciones posibles. Mi trabajo no es opinar sobre cómo llegaste a esta situación — es ayudarte a salir de ella. No importa si perdiste un diente por un golpe, por una enfermedad, por falta de tratamiento oportuno o por lo que sea. La causa ya pasó. Lo que importa ahora es lo que hacemos hacia adelante.

Y siempre — siempre — hay algo que se puede hacer.

Cómo se siente recuperar lo que perdiste

No es solo masticar mejor. Es más que eso.

Es la primera vez que muerdes una manzana después de años de no poder. Es reírte y que alguien te diga "qué bonita sonrisa" y saber que no están mintiendo. Es verte al espejo y reconocer la cara que tenías antes — la que perdiste junto con los dientes.

He visto pacientes llorar cuando se ven por primera vez con sus dientes nuevos. No de dolor. De alivio. De verse completos otra vez. De darse cuenta de que todo el tiempo que esperaron no tenían por qué esperarlo.

Eso nunca deja de conmoverme. Por eso hago lo que hago.

Preguntas frecuentes

¿Es muy tarde si ya perdí el diente hace muchos años?

No. Aunque el hueso se haya reducido, existen técnicas para reconstruirlo. Y si la reconstrucción no es viable, hay alternativas que no dependen del hueso. He tratado pacientes que perdieron dientes hace más de 10 años. Siempre hay un camino. El tratamiento puede ser más complejo, pero es posible.

¿Los implantes duelen?

La colocación se hace con anestesia local. No sientes dolor durante el procedimiento. Después hay molestia e hinchazón por unos días — similar a lo que sientes después de que te sacan una muela. Se controla con analgésicos comunes. La mayoría de pacientes dice que fue menos de lo que esperaban.

¿Puedo comer normal con implantes?

Sí. Una vez que el implante se integra con el hueso y se coloca la corona definitiva, puedes comer prácticamente cualquier cosa. Es lo más parecido a tener tus dientes naturales. La fuerza de masticación es casi la misma.

¿Cuánto duran los implantes?

Con buen cuidado — cepillado, hilo dental, visitas de control — los implantes pueden durar toda la vida. La corona que va sobre el implante puede necesitar reemplazo después de 15 o 20 años por desgaste normal, pero el implante en sí permanece en el hueso.

¿Qué pasa si me faltan todos los dientes?

Tienes opciones. La prótesis completa removible es la más económica. El All-on-4 o All-on-6 te da dientes fijos sobre implantes. La elección depende de tu presupuesto, tu hueso y tus expectativas. En la consulta evaluamos tu caso y te presentamos las alternativas.

El primer paso

Si te faltan dientes y llevas tiempo pensando qué hacer — o si llevas tiempo evitando pensar en ello — el primer paso es venir a que te evalúe. Sin compromiso. Sin juicios.

Agenda una consulta en SOI, aquí en Quito. Miro tu boca, evaluamos el hueso, hablamos de lo que quieres y te presento las opciones reales para tu caso. Cada una con sus tiempos y su inversión.

No tienes que seguir comiendo de un solo lado. No tienes que seguir tapándote la boca. Hay solución. Vamos a encontrarla.

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