Asimetría facial: cuando la mandíbula es la causa y qué se puede hacer

Asimetría facial — especialista ATM Quito

La foto que te hizo notar

Estás en una videollamada. O ves una selfie. O alguien te toma una foto de frente. Y algo no se ve parejo. Un lado de la cara se ve distinto al otro. La barbilla parece estar más hacia un lado. O una mejilla se ve más llena. O la línea de la mandíbula es más marcada de un lado.

Cierras la foto. La vuelves a abrir. Sí, está ahí. Y una vez que lo ves, no puedes dejar de verlo. Cada espejo, cada cámara, cada reflejo en un vidrio — lo buscas. Y lo encuentras.

Antes de que la preocupación te gane: todos tenemos algún grado de asimetría en la cara. Nadie es perfectamente simétrico. Ni las personas que consideras más atractivas. Pero hay una diferencia entre la asimetría sutil que todos tenemos y una asimetría que va progresando, que cambia con el tiempo, o que viene acompañada de dolor, chasquidos o problemas para masticar. Esa segunda sí necesita atención. Y la mandíbula suele estar en el centro del problema.

Cuándo la asimetría deja de ser normal

La asimetría facial que veo en consulta tiene tres señales que la separan de la variación normal.

Ha cambiado. El paciente me dice que antes no era así. Que en fotos de hace dos o tres años la cara se veía más pareja. Eso indica que algo está progresando — y lo que progresa no se detiene solo.

Viene con síntomas. Dolor de mandíbula de un lado. Chasquidos. Dificultad para masticar. Dolor que se irradia al oído. Estos síntomas apuntan a que la articulación o los músculos de la mandíbula están involucrados, y la asimetría visible es una consecuencia de lo que está pasando debajo.

Afecta la función. La boca no abre derecha. Los dientes no encajan bien. Masticas siempre del mismo lado porque del otro molesta. Cuando la asimetría afecta cómo funciona tu mandíbula, ya no es una cuestión puramente visual.

Si la asimetría que ves en tus fotos no ha cambiado en años, no te duele nada y tu mandíbula funciona bien, probablemente es tu anatomía normal. Todos tenemos un lado ligeramente distinto al otro. Pero si tiene alguna de esas tres señales, vale la pena investigar qué la está causando.

Las causas mandibulares de la asimetría facial

El músculo que creció de más

Esta es la causa que más sorprende a mis pacientes. El músculo principal de la masticación — el que puedes sentir si aprietas los dientes y te tocas las mejillas — puede desarrollarse más de un lado que del otro. Igual que el brazo con el que escribes puede ser ligeramente más grueso que el otro.

Si aprietas o rechinas los dientes más de un lado — por un contacto dental que no encaja bien, por la posición al dormir, o por un patrón de bruxismo asimétrico — ese músculo trabaja más. Con los meses y los años, crece. Se hipertrofia. Y la mejilla de ese lado se ve más ancha, más cuadrada, más marcada.

Pongo los dedos en ambas mejillas del paciente y le pido que apriete los dientes. La diferencia se siente inmediatamente: un lado es más duro, más voluminoso. Eso explica por qué un lado de la cara se ve más grande.

Lo bueno: esta causa es tratable. Reduciendo la actividad excesiva de ese músculo — con una férula oclusal que balancea las fuerzas, corrigiendo el contacto dental que genera la asimetría, y controlando el bruxismo — el músculo reduce su volumen gradualmente. No es inmediato, pero en 3 a 6 meses la diferencia empieza a notarse.

La articulación dañada de un lado

Cada articulación de la mandíbula tiene un pequeño disco que amortigua el movimiento. Si el disco de un lado se desplaza o se desgasta, esa articulación pierde altura. La mandíbula de ese lado "se hunde" ligeramente. Y eso se refleja en la cara: la barbilla se desvía hacia el lado afectado, la línea mandibular se ve diferente.

Este proceso no pasa de un día para otro. Es gradual. Pero cuando un paciente me dice "mi cara ha cambiado en los últimos dos años" y veo que una articulación está más deteriorada que la otra, ahí está la explicación.

Si el problema se detecta cuando el disco está desplazado pero no dañado, una placa puede reposicionarlo y prevenir que la asimetría avance. Si el disco ya se desgastó, el tratamiento busca estabilizar la articulación y evitar mayor pérdida de altura.

El hueso que creció asimétrico

A veces un lado de la mandíbula creció más que el otro durante el desarrollo. Puede ser una diferencia sutil o puede ser marcada. En algunos casos, un lado sigue creciendo más allá de la edad en que debería haber parado — una condición que llamamos hiperplasia condilar — y la asimetría se acentúa progresivamente durante la adolescencia y los primeros años de la adultez.

Las pistas: la asimetría ha estado presente desde la adolescencia. La barbilla está descentrada con la boca cerrada. Un lado de la mandíbula se ve más largo o más ancho que el otro. Puede haber mordida cruzada de un lado.

El tratamiento de las asimetrías óseas significativas generalmente involucra ortodoncia y, en casos moderados a severos, cirugía para reposicionar el hueso. Pero antes de cualquier plan quirúrgico, la articulación debe estar evaluada y estable. He recibido pacientes operados sin evaluación articular previa, donde el resultado quirúrgico se perdió porque la articulación no estaba bien.

La postura y los hábitos

No todos los factores son estructurales. Dormir siempre del mismo lado comprime una articulación más que la otra, noche tras noche, año tras año. Apoyar la cara en una mano mientras trabajas. Masticar siempre del mismo lado. Cada uno de estos hábitos genera cargas desiguales que, con el tiempo, producen cambios visibles.

No digo que dormir del lado derecho te va a deformar la cara. Pero si ya tienes una articulación vulnerable de ese lado y además la comprimes 7 horas cada noche, el efecto se acumula.

Lo que pasa cuando no se trata la causa

La asimetría facial causada por la mandíbula tiende a empeorar si la causa sigue activa. No se detiene sola.

En los primeros 6 meses, la asimetría es sutil. Solo tú la notas en fotos. La función está más o menos bien.

Al año, los cambios se consolidan. El músculo hipertrofiado de un lado ya tiene una diferencia clara de volumen. O la articulación dañada ya perdió suficiente altura como para que la mandíbula se desvíe visiblemente.

A los 2-3 años, la mordida cambia. Los dientes de un lado desgastan más que los del otro. Puede haber dolor al masticar de un lado. Los dolores de cabeza se hacen frecuentes. Y la asimetría ya la notan los demás — no solo tú.

El punto: entre más temprano se identifica la causa, más se puede hacer para detener la progresión y en muchos casos revertir los cambios.

Cómo distinguimos la causa en consulta

La evaluación busca responder una pregunta concreta: la asimetría que ves en tu cara, de dónde viene.

Palpo los músculos de ambos lados comparando volumen y tono. Le pido al paciente que apriete los dientes mientras palpo — la diferencia se hace obvia cuando un lado está más desarrollado. Examino las dos articulaciones buscando diferencias en movimiento, dolor, sonidos. Reviso la mordida buscando contactos que generen más carga de un lado.

Tomo fotos estandarizadas para medir la asimetría y tener un registro que permita comparar con fotos futuras. Si sospecho un problema óseo o articular significativo, pido tomografía o resonancia.

Todo esto toma entre 30 y 40 minutos. Sales sabiendo si la asimetría es muscular, articular, ósea, o una combinación.

Tratamiento según la causa

Si es muscular: férula oclusal para balancear las fuerzas, ajuste de contactos dentales que generen asimetría, y terapia muscular del lado hipertrofiado. El músculo reduce su volumen cuando deja de trabajar de más. El cambio no es inmediato — el músculo tarda semanas en remodelarse — pero a los 3-6 meses la diferencia es visible.

Si es articular: estabilizar la articulación afectada con placa, terapia y ejercicios. Si hay un disco desplazado, intentamos reposicionarlo. Si hay pérdida de altura articular, trabajamos para detener la progresión y proteger lo que queda. En muchos casos, estabilizar la articulación mejora la asimetría facial porque la mandíbula deja de desviarse.

Si es ósea: la decisión depende de la severidad y de lo que le preocupa al paciente. Asimetrías óseas leves se compensan con ortodoncia — alineando los dientes para que la mordida funcione bien dentro de esa estructura. Asimetrías moderadas a severas pueden beneficiarse de cirugía combinada con ortodoncia. Pero la articulación va primero. Siempre.

Si son hábitos: modificar lo que se pueda modificar. Alternar el lado de sueño. Masticar de ambos lados. Dejar de apoyar la cara en la mano. Son cambios simples que reducen la carga asimétrica a largo plazo.

Lo que cambia cuando se trata la causa

Un paciente de 38 años vino porque su esposa le decía que tenía un lado de la cara más ancho que el otro. Llevaba años con eso. También le dolía la mandíbula del lado derecho al despertar.

La evaluación mostró dos cosas: bruxismo severo del lado derecho — el músculo de ese lado era notablemente más grande — y un disco desplazado en la articulación derecha. El bruxismo asimétrico había hipertrofiado el músculo y dañado la articulación del mismo lado.

Le hice su férula. Corregimos un contacto dental alto del lado derecho que estaba causando la sobrecarga. Empezó la terapia muscular.

A los cuatro meses, el dolor había desaparecido. A los seis meses, me trajo dos fotos: una del inicio y una de ese día. La diferencia en la forma de la cara era clara. El lado derecho ya no se veía tan cuadrado. Me dijo: "Mi esposa dice que se me ve la cara más pareja." Y luego, más bajo: "Yo también lo noto."

Ese es el resultado que busco. No perfección — nadie es perfectamente simétrico. Pero sí que la mandíbula funcione bien, que no duela, y que la cara refleje un equilibrio que antes no tenía.


Preguntas frecuentes

¿Toda asimetría facial necesita tratamiento?

No. Todos tenemos algún grado de asimetría y eso es normal. Lo que necesita evaluación es la asimetría que ha cambiado con el tiempo, que viene con síntomas como dolor o chasquidos, o que afecta la función de la mandíbula. Si tu cara siempre ha sido así y no te duele nada, probablemente es tu anatomía.

¿El bruxismo puede cambiar la forma de la cara?

Sí. El bruxismo asimétrico — apretar más de un lado que del otro — desarrolla más el músculo de ese lado con el tiempo. Eso hace que un lado de la cara se vea más ancho, más cuadrado. Es una de las causas más frecuentes de asimetría facial progresiva que veo en consulta. Con tratamiento del bruxismo, el músculo reduce su volumen gradualmente.

¿A qué especialista debo ir por asimetría facial?

Si la asimetría viene con dolor de mandíbula, chasquidos, problemas para masticar o cambios en la mordida, un especialista en la articulación de la mandíbula es el primer paso. La evaluación determina si el problema es muscular, articular u óseo, y define qué tipo de tratamiento necesitas.

¿La asimetría facial empeora con la edad?

Depende de la causa. La asimetría por hipertrofia muscular puede empeorar si el bruxismo no se trata. La asimetría por daño articular tiende a progresar si la articulación sigue deteriorándose. La asimetría ósea de desarrollo generalmente se estabiliza después de la adolescencia, pero las consecuencias sobre la articulación y los músculos pueden seguir avanzando.

¿Se puede corregir la asimetría facial sin cirugía?

En muchos casos, sí. Si la causa es muscular o articular, el tratamiento con férula, terapia y ejercicios puede mejorar significativamente la simetría facial sin ningún procedimiento quirúrgico. Las asimetrías óseas leves se compensan con ortodoncia. Solo las asimetrías óseas moderadas a severas pueden requerir cirugía para un cambio estructural.


Si notas que un lado de tu cara se ve diferente al otro y el cambio es reciente, o si viene con dolor o problemas para masticar, el paso lógico es saber por qué está pasando. Una evaluación de la articulación y los músculos te da esa respuesta en media hora. En Quito, puedes agendar llamando al (02) 450 4997 o al 095 879 6332.

Este artículo es informativo y no reemplaza una consulta profesional. Cada caso requiere evaluación individual.

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